- Leopoldo Brenes celebró ayer su última misa como obispo de Matagalpa en medio de la nostalgia
- “Que falta me hace mi padre” es el título de una de las canciones que le dedicaron en su despedida
Luis Eduardo Martínez M.CORRESPONSAL /[email protected]
La serenidad envolvía su rostro ante la muchedumbre que asistió anoche a la Catedral para despedirle, pero Monseñor Leopoldo José Brenes parecía, por momentos, querer sucumbir ante el llanto. Su última eucaristía investido como Obispo de Matagalpa, la celebró ayer a las 6:00 de la tarde para despedirse de esta ciudad.
Hoy será consagrado como Arzobispo de Managua, pero dejó huellas imborrables entre los fieles de todos los municipios comprendidos en la Diócesis de Matagalpa, la cual pastoreó por 13 años y cinco meses.
ÚLTIMO RECORRIDO
Antes de despedirse de los matagalpinos, el prelado realizó su último recorrido por la ciudad de Matagalpa, encabezando una caravana vehicular que circuló por todas las calles de la Perla del Septentrión.
Bajo la intermitente lluvia vespertina, desde un jeep descapotado, el Obispo alzaba sus manos bendiciendo y saludando a los feligreses que salieron a las calles para despedirle.
Más tarde, durante la misa, Brenes agradeció el cariño que recibió de parte del clero y los fieles matagalpinos, a quienes exhortó a que siempre le guarden en sus oraciones.
Con aplausos después de la homilía, los fieles ovacionaron al obispo y algunos de ellos le dieron obsequios al momento del ofertorio.
Cuadros y pinturas con motivos religiosos, cerámicas, pergaminos, entre otros presentes, fueron entregados por los feligreses que reiteraban su afecto hacia quien llaman «Padre, Pastor y Amigo». Hubo quienes aprovecharon el momento para fotografiarse con él. Y hasta un baile al ritmo de salsa, le dedicó un grupo de niñas vestidas como angelitos.
En tanto, los sacerdotes que concelebraron la misa, lucían acongojados porque cada vez se acercaba la hora de la despedida.
También, los seminaristas le dedicaron algunas canciones como «Amigo» y «Qué falta me hace mi padre», dando mayor emotividad a la despedida que finalizó con la bendición impartida por el prelado.
Monseñor Brenes saldría de Matagalpa a las 05:00 de la ñana de hoy para dirigirse hacia la capital. Unos cien autobuses llenos de feligreses y por lo menos 200 vehículos de particulares, le acompañarán en una caravana y más vehículos se unirán en el trayecto.
De acuerdo con el programa, Brenes será recibido por una comisión del clero y laicos de Managua en el sector de Las Maderas y luego continuará su recorrido hacia la Catedral Metropolitana, donde será consagrado como Arzobispo, siempre bajo su lema episcopal: «Tu me has enviado».
La Conferencia Episcopal de Nicaragua, unos 17 obispos de Centroamérica y más de 300 sacerdotes nicaragüenses, estarán presentes en el acto litúrgico.
CON SU FAMILIA
A la izquierda del Altar Mayor de la Catedral de Matagalpa, los familiares más cercanos del hasta ayer obispo de Matagalpa, entre ellos su hermano Carlos, quien reside en el extranjero, participaban de la ceremonia litúrgica que monseñor Leopoldo Brenes celebró ayer para despedirse de los fieles católicos y clero que compone la Diócesis de este departamento.