Ma. Haydeé Martínez LacayoEspecial para Aquí Entre Nos
Reportaje
Confesiones amistosas
¿Qué harías si te cuentan que tenés un amigo homosexual? ¿Y si te lo confiesa a vos?
Ma. Haydeé Martínez Lacayo
Especial para Aquí Entre Nos
Últimamente notabas que a José no le daba ni frío ni calor cuando hablaban de Susanita, esa chavala que tiene arrastrando la cobija a todos los del colegio, pero mejor decidiste no ponerle mente a eso porque de seguro le gustaba otra chavala.
Hasta que un día, mientras hacían un trabajo de Matemáticas, José te dijo que tenía algo importante que revelarte. Respiró profundo, bajó la mirada y te dijo: —Soy gay.
“En el momento creí que estaba molestando y me puse a reír, no me lo imaginaba, pero después me di cuenta de que sólo yo me estaba riendo”, cuenta Matías de 17 años, quien prefiere que no pongamos sus nombres reales y afirma que en ese momento no supo qué pensar de lo que acababa de escuchar.
¿QUÉ SIENTEN?
“Yo al suave le fui contando a mis amigos. Ahora, de repente hacemos bromas al respecto, pero no me faltan el respeto ni yo a ellos. Le doy gracias a Dios porque me tratan igual que antes y no me ven como si fuera un bicho raro. Eso me ha ayudado a aceptar poco a poco quién soy”, manifiesta José, sobre Matías y el resto de su grupo de amigos.
Y es que en medio de los conflictos de definición que se experimentan, estas personas pueden esperar ser marginadas, incomprendidas e incluso excluidas del y por el resto de mortales.
Pero, lo que más les duele en el alma es que sus “amigos” los comiencen a ignorar por la inclinación de sus sentimientos.
He ahí la dificultad de contárselo a los demás, por el miedo al rechazo.
TU TURNO
Entonces, imaginate que esa situación te pase a vos. Llega tu amigazo y se destapa diciéndote que es homosexual…¿cómo reaccionarías?
Ana María Briceño, de 18 años, dice que cuando su amiga le contó que era lesbiana, dejó de hablarle en el momento porque no sabía cómo actuar cuando estaban juntas.
“Después ella se fue del país y me arrepiento de haber actuado así, no me dio tiempo de comprender las cosas, perdí una amistad por mi inmadurez”, dice.
Mientras, Olga Medal, de 15 años de edad, cree que la inmadurez que uno puede tener en esos casos, consigue herir y confundir más a las personas que queremos.
“Necesitamos estar preparados para todo y la información sobre estos temas no puede faltarnos. Estamos tratando con personas que sienten y no deberíamos discriminarlos si en realidad son nuestros amigos”, reconoce Olga.
Además, esta chica alega que si su mejor amiga le dijera que es lesbiana, ahora no se alejaría ni la discriminaría, más bien platicaría con ella para entenderla, en lugar de tildarla de “rara”.
CONSEJOS
¡Fuera del closet!
Será de mucha ayuda para vos si te sentís a gusto con quién sos, pero darlo a conocer a los demás puede ser muy difícil. Por eso, si todavía no te has decido a gritar a los cuatro vientos tu manera de pensar y sentir, la psicoterapeuta mexicana Marina Castañeda, en su libro La experiencia homosexual, aconseja lo siguiente: — Es importante planear con detalles el cómo, cuándo y dónde decirle a las personas que uno es gay.— Los estudiosos recomiendan ir de lo más fácil a lo más difícil, así crearás redes de apoyo. Es mejor, por ejemplo, contarle a un amigo —de quien estés seguro que no rechaza la homosexualidad—, luego a un primo, después a un hermano y dejar al final el momento de decírselo a los padres.— Una salida paso a paso permite ensayar la mejor manera de decir las cosas. — No hay que precipitar las cosas, es mejor planear cada paso. ![]()