Ma. Haydeé Martínez LacayoEspecial para Aquí Entre Nos
Reportaje
Uyuyuuuy ¡La primera visita!
Tenés los pelos de punta, hoy le mostrarás todo… ¡Cuidado, ahí viene; es el ginecólogo!
Modelo: Lizzette Saballos
Local: Clínica San Juan
Ma. Haydeé Martínez Lacayo
Especial para Aquí Entre Nos
Es normal sentir “cuchi cuchi” cuando vas al doctor, pero la cosa se pone color de hormiga si te dirigís a la primera consulta de tu vida con el ginecólogo o el urólogo.
Te da vergüenza saber que puede examinarte hasta lo más recóndito de tu ser ¡con aparatos raros!
Pero, dejá de poner cara de aflicción. Lo más seguro es que al terminar de hablar de esos asuntos triple “X” con tus amigos, te quede una lluvia de dudas en la cabeza.
Y como lo dice entre risas Erick Juárez de 15 años, “siempre hablamos como que fuéramos expertos en sexualidad, pero casi siempre termino más perdido que antes”.
Los primeros controles son para educarte y darte consejos. En tu primera visita al especialista, vas a poder preguntarle lo que se te ronque y lo mejor de todo es que vas a obtener respuestas de un experto.
¿A QUÉ VOY?
“Cuando llegás, te preguntan ciertas cosas y te hacen un examen general. Te miden, te pesan. A mí me examinaron el busto para ver si tenía algún trastorno hormonal”, cuenta Lucía Pérez de 19 años.
La educadora del Programa de adolescentes y jóvenes de Sí Mujer, doctora Yelba Jarquín, dice que “esas ciertas cosas” que preguntan son tus datos generales, historia clínica, antecedentes personales, familiares y quirúrgicos.
A las chicas les preguntan sobre su última “regla”, si han tenido hemorragia o dolor, y a los varones les examinan su crecimiento genital y el tejido mamario.
Para una consulta no es necesario que te sintás enfermo, basta con que tengás una duda. De ahí, los expertos te explican todo.
Así lo afirma la ginecóloga Alba Sánchez Garache, “las citas son de carácter preventivo y no es necesario que tengás una vida sexual activa. Lo fundamental es la orientación que un especialista pueda darte”.
ELLAS
“Tenía 14 años la primera vez. Fui porque me sentía mal de que todas mis amigas tuvieran ‘boobies’ y yo no. Mi mamá me llevó para que la doctora me explicará mejor”, cuenta Ofelia Ruiz, de 21 años.
Es más común que las chicas lleguen a las consultas, acompañadas de sus madres, y los temas que más tocan según la doctora Jarquín, son sobre flujos vaginales, el síndrome premenstrual, la menstruación, métodos anticonceptivos y las enfermedades de transmisión sexual.
ELLOS
Ahora no sólo las chicas se preocupan por conocer su cuerpo y aclarar sus cambios, según el Urólogo Jorge Saborío, cuando los muchachos llegan, “no tienen pena, son bien espontáneos y ahora están más informados que antes”.
Llegan a preguntar sobre la eyaculación prematura, la impotencia sexual, creen tener poco semen o poco esperma y también despejan sus dudas sobre el tamaño de su pene.
¡OYE!
—Por ética, el doctor recomienda que si sos menor de edad, es mejor que tu tutor esté presente mientras te realiza el examen físico.
—Un chico sano puede visitar a su urólogo para un chequeo general cada cinco años.
—Se recomienda que las chicas visiten al ginecólogo desde su primera menstruación o cuando aparece el botón mamario.
—Todo lo que se habla en las citas es estrictamente confidencial. No creás que el doctor va a andar diciendo todo (léase a tus papás). ![]()