Humberto Benard
Hace más de tres largos años que la ho- norable Corte Suprema de Justicia ordenó a una juez granadina que entregara a sus legítimos dueños el Club de Granada, estando aún en triste desacato. Hoy que todo está bajo el control de los señores diputados les pido que suspendan este espantoso desacato para un perfecto entendimiento con todos los actuales accionistas.