El Alcalde de Managua mantiene el casete del populismo para resolver cualquier problema. Está fresco el desastre de cuando fue Ministro del Micoin del desgobierno de la noche oscura. Ahora para resolver el problema del transporte urbano colectivo metropolitano subiendo la tarifa de 2.50 a 3 córdobas, olímpicamente decide castigarnos a los propietarios de automóviles que suman 200 mil con un aumento del impuesto de dos córdobas por cada galón al combustible.
Basta ya de populismo trasnochado. El socialismo fracasó, esa receta no funciona impuesta y mucho menos libre. No se deben encender más llantas. Hay que liberar el obsoleto sistema anacrónico del transporte urbano de Managua. Tal como está concebido no funciona, ni funcionará.
Managua merece mejores buses, mejor atención y la terminación de este conflicto que se volvió endémico cada tres meses en los 15 años de democracia, lo anterior no ocurrió en época del FSLN, la tiranía salvaje que ofreció con vehemencia cortarles las manos a los huelguistas.