Jorge J. Cuadra V.
Nunca antes la credibilidad de La Prensa había estado tan amenazada como lo está ahora debido al caso de la famosa “Lista Negra” de la Embusa. No tanto por el interés de la misma institución, como por la seguridad de los miles y miles de lectores que ven en las páginas de El Diario de los Nicaragüenses la voz de la verdad y la defensa de sus derechos.
LA PRENSA tiene la obligación de aclarar las cosas de la mejor manera posible.
Si resulta que LA PRENSA fue víctima de un engaño, es mejor que humildemente lo acepte y lo confiese, a que los nicaragüenses dejemos de confiar en ella.
Por otro lado, tengan la seguridad de que muy pocas veces este Diario ha alegrado tanto a los nicaragüenses con una noticia como esta vez en que nos informaron de la medida punitiva que el Gobierno de Estados Unidos usó en contra de los funcionarios enemigos de la democracia y de la paz.