Arlen Regina Pé[email protected]
El Ministerio de Educación está pasando por un momento difícil. Las nuevas autoridades se han propuesto un saneamiento del MECD que cada vez parece más complicado debido a que las irregularidades provienen de mucho tiempo atrás, pero todos dicen: “yo no fui”
La educación en Nicaragua atraviesa una nueva crisis con los problemas estructurales y administrativos encontrados en el Ministerio de Educación, que ponen en el filo de la navaja la reputación de la institución, de sus autoridades, actuales y pasadas, e incluso la misma cooperación internacional.
El informe de auditoría número MI-006-016-04: Auditoría especial a pago de salarios y complementos salariales mensuales; el pago de apoyo a los sindicatos democráticos, casos de maestros fantasmas e inflación de matrícula, han colocado al MECD bajo la lupa de la sociedad, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Contraloría General de la República (CGR).
De acuerdo a José Antonio Zepeda, secretario general de la Asociación Nacional de Educadores de Nicaragua (ANDEN), el primer esfuerzo por determinar lo que ocurría en el MECD se hizo en los años noventa, cuando el Ministerio se encontraba bajo la administración de Humberto Belli y se solicitó una auditoría, pero el informe salió hasta el período siguiente con noticias decepcionantes: el MED era “inauditable”.
“Se solicitó una auditoría por unas joyas de artesanos nicaragüenses que habían desaparecido. La Contraloría procede a hacer la auditoría y para saber cuántos éramos los maestros. El informe que nos envió la Contraloría y que le hizo llegar al ministro de entonces José Antonio Alvarado, era que el Ministerio de Educación era inauditable”, relató Zepeda.
Añadió que había tanto desorden administrativo, que era muy difícil poder precisar y controlar las plazas de los educadores y cómo se distribuía el presupuesto.
SITUACIONES SE COMPLEMENTAN
De acuerdo a Zepeda, lo que da lugar a que el MECD sea examinado y esta vez sin considerarlo “inauditable” es la suma de tres acontecimientos: la aparición de la auditoría interna; la resolución de una queja que ANDEN envía a la OIT para reclamar la equidad sindical, y la firma de acuerdos entre el Gobierno y el magisterio para dar fin a la huelga magisterial, porque en uno de sus puntos las partes se comprometen a “reorganizar” el MECD.
La queja ante la OIT demuestra que efectivamente se le entregaba dinero a los sindicatos democráticos, práctica que empezó hace varios años, pero los ministros anteriores negaron que fuera en sus administraciones.
Apolonio Palacios, secretario general del Sindicato de Trabajadores de la sede central del MECD, quien ahora no quiere brindar declaraciones a los medios de prensa, dijo hace unos días que los sindicatos democráticos recibían apoyo del Gobierno a cambio de respaldarlo.
“Yo ya dije y lo repito que el Gobierno de Enrique Bolaños a través de la administración de Silvio De Franco, nos apoyó a los sindicatos democráticos para contrarrestar la influencia de los sandinistas dentro del magisterio nacional”, afirmó, indicando que eran 17 organizaciones las que se beneficiaban del apoyo y añadiendo que “esta práctica es común en nuestro ambiente”.
Señaló que “los sindicalistas son políticos” y que así como a ellos los apoya el Gobierno, a ANDEN “lo financia el Frente Sandinista”.
EX MINISTROS SE NIEGAN
Humberto Belli, dijo que en algún momento habían “dos o tres sindicatos amigos, con personas que lo que tenían de privilegio era estar contratados como maestros y dedicarse de lleno a sus actividades sindicales”. Pero que su política fue de distanciamiento de los sindicatos, porque los sindicatos amigos después se hicieron aliados de ANDEN y por eso les cortó el apoyo del MECD.
Señaló que la política de distanciarse de los sindicatos se debió a que éstos no apoyaban la autonomía escolar que se estaba promoviendo. “Lo que hicimos fue obviarlos”, dijo.
Afirmó que durante su período no se le pagaba a sindicatos para aminorar las protestas. “Mi administración fue línea dura, despedíamos”, argumentó.
GARCÍA DE CACERÍA
Por su parte, José Antonio Alvarado, quien relevó a Belli en la administración del MECD, se enorgulleció por no haber lidiado con ninguna protesta magisterial y no tener que pagar a líderes sindicales.
“Nunca tuve un día de protesta de ningún maestro. Fue el período más extraordinario del magisterio nacional, logrado con las buenas relaciones”, expresó.
El ministro de Educación actual fue el único en admitir que los sindicatos recibían apoyo económico y remarcó que fue él quien pidió el apoyo a la Procuraduría y la Contraloría General de la República para “sanear el Ministerio”.
La intención de García de limpiar el MECD ha llevado a una serie de destituciones y otras medidas. El funcionario no quiso dar muchos detalles de lo que ocurre realmente en la institución, argumentando que “en lo personal yo soy muy cauto y no me gusta tirar la piedra sino estoy seguro que voy a darle al garrobo”.
LLENOS DE CAL
Confirmó que hasta ahora ha cambiado cerca de 80 personas “y obviamente no han protestado porque sabían que traían la colita llena de sal”.
Con la auditoría donde se mencionan fondos del Proyecto Aprende, financiado por el Banco Mundial y la resolución de la OIT, el trago más amargo que deberá de pasar García es, como él mismo dijo, admitir “mea culpa”.
“Es doloroso y vergonzoso porque vamos a tener que hacer un mea culpa delante de las autoridades de Aprende, de los financiadores”, añadió.
Zepeda espera que a García no le tiemble la mano cuando le toque destituir a personas de la sede central, porque “si va a ordenar el Ministerio de Educación tiene que empezar por la casa”.
Consideró que la limpieza de García llegará hasta donde el Presidente de la República lo permita.
Quien afirmó que no le temblará la mano es el contralor Guillermo Argüello Poessy. “Los ex ministros ya no gozan de inmunidad y el actual ministro, si hiciese algo indebido, también está sujeto al control nuestro”.
La CGR espera información de auditoría interna del MECD, porque “la Contraloría no tiene la posibilidad de estar como Dios en todas partes”. Al final la CGR determinará si hay responsabilidades administrativas, financieras y penales, y quiénes deberán asumirlas.
AUDITORÍA DE MANO EN MANO
La auditoría interna del MECD sobre los complementos salariales y el informe de la CGR, revelaron que altos funcionarios recibían salarios elevados, sumados a complementos salariales en dólares y córdobas, que salían de dos cuentas de ahorro, alimentadas por las cuentas bancarias donde se guardaba el dinero del proyecto de Educación Básica (Aprende), financiado por el Banco Mundial.
Específicamente las cuentas de las que se extraían los complementos salariales recibían dinero de intereses y revalorizaciones generados las cuentas del proyecto Aprende.
En la auditoría se indica además que no se pagó 70, 994050 córdobas al Instituto de Seguridad Social (INSS) y la Dirección General de Ingresos no recibió 349,946.75 córdobas, que debían ser deducidos de los complementos.
Una copia del informe de la auditoría, con fecha del 23 de septiembre del 2004, se entregó a la viceministra de Educación, Vilma Rosa León-York, a los entonces secretario general, Carlos Schiebel y directora administrativa financiera, María Cecilia Fernández.
En la auditoría se señala que un informe borrador se dio a conocer a Schiebel, Fernández, Wilmer Reyes, director financiero y Luis Adolfo Medal, delegado departamental de Managua, destituido este año.
La Contraloría General de la República la recibió el 17 de noviembre del 2004 y emitió una resolución preliminar el 15 de abril del 2005.
El ministro de Educación, Miguel Ángel García, aseguró que cuando fue viceministro de esta institución no tuvo acceso a esta auditoría y que hasta ahora que la conoce está tomando medidas.
“Cuando yo estuve de viceministro nada de eso pasó por mis manos y ahora estando como ministro yo corté todo eso. Yo fui el que lo corté, el que buscó la ayuda de la Procuraduría”, añadió García.
León-York por su parte dijo no haber recibido la copia que según el informe de la auditoría le fue entregada. Por su parte José Antonio Alvarado y Humberto Belli, ex ministros, aseguraron desconocerla.
RÍO REVUELTO
“La política que se ha seguido en el Ministerio de Educación es que en río revuelto, ganancia de pescadores. Les hemos señalado que en el Ministerio de Educación hay un problema estructural. Hay una maraña de tal manera que para poder organizar y dirigir adecuadamente ese Ministerio de Educación tiene que hacerse de nuevo”, consideró José Antonio Zepeda, secretario general de ANDEN.