- La Policía presume que el móvil del crimen fue una venganza
- El autor del homicidio era miembro de “Los Metálicos” y el fallecido perteneció a la pandilla “Los Monos” del barrio Marvin Marín
Luis Alemán [email protected]
La Policía Nacional presume que el móvil del homicidio en contra de Wilmer Omar Fonseca Ramos, de 20 años, ocurrido a las 7:00 a.m. de ayer sábado, fue la venganza.
La presunción está fundamentada, según el capitán Róger Casco, jefe de Información y Análisis del Distrito Tres, en el hecho de que el supuesto autor del crimen es un conocido miembro de la pandilla “Los Metálicos”, eternos rivales de “Los Monos” del barrio Marvin Marín, a la que pertenecía el ahora occiso.
SOSPECHOSO
El crimen ocurrió cerca de la parada El Nancite, en el barrio San Judas, cuando la víctima, en compañía de José Luis Paniagua Pineda, se dirigía a tomar un bus que los llevaría a su centro de trabajo en un proyecto de construcción cerca de la Rotonda El Periodista.
Paniagua Pineda, en su relato a la Policía, señala que cuando se acercaban a la parada de bus vieron que, en cuclillas y a la orilla de la calle, estaba Luis Alberto Gaitán Silva, conocido como “Luisito” y señalado como autor del homicidio.
“Ahí está Luisito”, advirtió el ahora occiso, cuando de pronto el muchacho se puso en pie y casi frente a frente le descargó un disparo que penetró en el costado derecho.
El autor del disparo continuó caminando y en la confusión logró evadir las miradas y escapar del lugar.
LA CONFUSIÓN
Fonseca Ramos cayó gravemente herido, mientras su amigo intentó detener a varios taxis que pasaron por el lugar .
Ningún taxista quiso detenerse por lo que varias personas cerraron la calle y obligaron a un taxista identificado como José René González Castro, para que llevara al herido al Hospital Antonio Lenín Fonseca, pero de nada sirvió, porque falleció en el trayecto.
A LA CRUZ ROJA
González Castro aseguró que no quería detener su vehículo cuando le hicieron parada por temor a que le hicieran algo.
“Me abrieron las puertas del carro y metieron al muchacho, yo pensé que lo lógico era llevarlo a la Cruz Roja, porque tiene mayor facilidad para cruzar los semáforos, por eso yo lo llevé a la Cruz Roja pero cuando llegamos ya había muerto”, dijo el taxista, cuando era requerido por la Policía para dar su versión sobre el caso.
ENCUENTRAN ARSENAL
Varios testigos pudieron identificar al autor de los disparos, por lo que la Policía ejecutó un operativo de captura, pero no lo encontraron.
No obstante, el operativo sirvió para encontrar en su vivienda un verdadero arsenal de artefactos peligrosos.
El capitán Casco detalló que encontraron un mortero, una pistola artesanal con tres tiros calibre 22, una bayoneta, una tiradora con su dotación de piedras y un desarmador.
“Son medios usados por los pandilleros durante sus enfrentamientos con pandillas rivales”, dijo Casco.
NO ERA VAGO
José Otoniel Fonseca Duarte, padre del joven asesinado, aseguró que su hijo no pertenecía a ninguna pandilla y que estaba dedicado a su trabajo como ayudante de albañilería.
“Un muchacho que regresa bien tarde de su trabajo de construcción, qué ganas va a tener de andar en pandillas. Mi hijo no era vago, no tengo idea de por qué lo mataron”, afirmó, mientras interponía la denuncia del homicidio en el Distrito Tres de la Policía.
“Su única distracción era la jugadera en la cancha deportiva del barrio, no salía de vago”, repitió.
ETERNAS RIVALES
Las pandillas “Los Metálicos” y “Los Monos”, del Marvin Marín, son eternas rivales y se caracterizan por protagonizar sangrientos enfrentamientos entre cada fin de semana. “Esa rivalidad nos hace presumir que “Luisito” dio muerte a Wilmer Fonseca para vengarse de algo. “La información que tenemos es que no hubo cruce de palabras”, dijo Róger Casco.