AFP
BOGOTA.- La guerrilla de las FARC reiteró el sábado que sólo accederá a liberar a un grupo de políticos y militares secuestrados cuando el gobierno colombiano desmilitarice dos municipios, libere a todos los rebeldes presos, y traiga al país a dos insurgentes extraditados a Estados Unidos.
“Las FARC no aceptan nada distinto que lo que he mencionado, liberación de todos los guerrilleros presos, incluidos Simón y Sonia”, aseguró el vocero y número dos del grupo insurgente, Raúl Reyes, en una entrevista divulgada este sábado en su página Internet.
Según Reyes, el acuerdo humanitario para liberar a 23 políticos y 47 militares que mantienen en su poder —algunos desde hace más de cuatro años—, por unos 500 guerrilleros presos, sólo se daría “porque se desmilitarizaron los dos municipios y porque repatriaron a Simón y Sonia, sin eso es imposible un acuerdo”.
Para el vocero rebelde, “como no se ve ningún interés en el gobierno de (Álvaro) Uribe por un canje”, en una eventual reelección del mandatario, los prisioneros serían condenados a vivir en esas condiciones, “quién sabe cuántos años más”.
“Los familiares no se deben dejar engañar de Uribe, del alto comisionado (de Paz) ni la inteligencia militar con cuentos de que las FARC mañana van a tener otra propuesta. Tienen esa propuesta y nada más”, advirtió Reyes.
El portavoz de los insurgentes insistió en que Colombia debe repatriar al líder guerrillero Ricardo Palmera (alias `Simón Trinidad’), extraditado a Estados Unidos en diciembre de 2004, y a Omaira Rojas (alias ‘Sonia’), enviada a esa nación el pasado 9 de marzo. Ambos están acusados de narcotráfico y el dirigente rebelde también por toma de rehenes.
Igualmente, señaló que las FARC entregará pruebas de supervivencia de los secuestrados, entre ellos la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, secuestrada en febrero de 2002, “apenas haya condiciones”.
“No se puede dar pruebas de supervivencia si eso pone en riesgo la integridad de los prisioneros. Es preferible demorar las pruebas de supervivencia pero garantizar que no estén corriendo riesgos innecesarios que las FARC no van a asumir”, dijo Reyes.
El gobierno colombiano rechaza la desmilitarización de los dos municipios que exige la guerrilla, así como la liberación de los guerrilleros procesados por delitos de lesa humanidad, y pide que los insurgentes que queden en libertad viajen a otro país o se incorporen a los programas de reinserción, lo cual es rechazado por las FARC.
Entre los secuestrados por el grupo insurgente se encuentran tres ciudadanos estadounidenses y un alemán.