Ana Murillo Argüello
Mañana 15 de mayo se celebra el Día Internacional de las Familias que fue proclamado en 1994 por la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Sin duda alguna esta celebración refleja la importancia que la comunidad internacional le otorga a las familias como unidades básicas de la sociedad, y su preocupación por la situación de éstas alrededor del mundo.
La familia está conformada por hombre, mujer y niños, que tienen hoy en día un reconocimiento especial mediante decretos y leyes que se les ha brindado mediante el involucramiento de nuestro país al ser parte de los convenios de Derechos Humanos que protegen los derechos de la familia.
Es importante mencionar que esta celebración hace énfasis en que la igualdad entre el hombre y la mujer, el respeto de los derechos de todos los miembros de la familia, es esencial para el bienestar de la sociedad en general.
La familia es la fragua en la que se forjan los hombres y mujeres que constituyen la sociedad. Es en la familia donde se fomentan y fortalecen los valores morales y espirituales de cada ser humano, y por lo tanto, de la misma depende la formación de la sociedad.
La Constitución de la República en su capítulo IV artículo 70 establece que: La familia es el núcleo fundamental de la sociedad y tiene derechos a la protección de ésta y del Estado. De igual manera el artículo 73 indica que: Las relaciones familiares descansan en el respeto, solidaridad e igualdad absoluta de derechos y responsabilidades entre hombres y mujeres.
Sin embargo, para la Carta de los Derechos de la Familia presentada por la Santa Sede el 22 de octubre de 1983, la familia constituye más que una unidad jurídica, social y económica, una comunidad de amor y de solidaridad, insustituible para la enseñanza y transmisión de los valores culturales, éticos, sociales, espirituales y religiosos, esenciales para el desarrollo y bienestar de sus propios miembros y de la sociedad. La familia es el lugar donde se encuentran diferentes generaciones y donde se ayudan mutuamente a crecer en sabiduría humana y a armonizar los derechos individuales con las demás exigencias de la vida social, entre otras.
Para las y los nicaragüenses, la familia y la sociedad está vinculada mutuamente por lazos vitales y orgánicos, los cuales tienen una función complementaria en la defensa y promoción del bien de la humanidad y de cada persona.
Por lo tanto, en esta conmemoración del Día Internacional de las Familias hago un llamado a la sociedad en general a defender los derechos de la familia contra toda violación, a respetarlos y promoverlos en la integridad de su contenido.
La autora es Relacionista Pública de la CPDH.