Bolaños mantuvo la calma

Durante alarma en el Capitolio Ludwin Loáisiga Ló[email protected] Apenas se sentaba en un sillón del Capitolio, cuando el Presidente nicaragüense Enrique Bolaños, escuchó una ensordecedora alarma que subía de tono en forma constante. Su vista analizó la oficina en fracción de segundos y vio que sus acompañantes estaban igual de asustados. De pronto, agentes de […]

  • Durante alarma en el Capitolio

Ludwin Loáisiga Ló[email protected]

Apenas se sentaba en un sillón del Capitolio, cuando el Presidente nicaragüense Enrique Bolaños, escuchó una ensordecedora alarma que subía de tono en forma constante.

Su vista analizó la oficina en fracción de segundos y vio que sus acompañantes estaban igual de asustados. De pronto, agentes de seguridad hicieron un cordón a su alrededor, protegiendo al mandatario de la desconocida amenaza que agitó a la capital de Estados Unidos el martes pasado, cuando un avión bimotor cruzó espacio aéreo restringido.

“Hay que evacuar, hay que evacuar. Es una emergencia”, se escuchó.

“Salió caminando a paso rápido, pero sin correr”, dice de Bolaños su secretario personal, Lincoln Escobar. “No corrió ni fue levantado por los aires”, aseguró.

Bolaños era acompañado por su médico, a quien el presidente nicaragüense decía: “Tranquilo, tranquilo, no se asuste doctor”.

“Go, go, go” decían los oficiales del anillo de seguridad de Bolaños al apartar a las personas que se cruzaban en el camino.

“Don Enrique es como calmado, no es de los que cuando hay un temblor va a salir corriendo”, dijo Escobar.

En cuestión de diez minutos, el Presidente abandonó el Capitolio y llegó al hotel en el que se hospeda, donde supo el por qué de la alharaca: una avioneta Cessna sobrevoló sobre espacio aéreo prohibido.

Poco después, en una reunión con sus homólogos, el nervio desapareció y las bromas dieron fin al mal rato.

Ricardo Maduro, presidente de Honduras, fue el primer blanco: “Tal vez la alarma era por una de las avionetas del presidente Maduro, que están acostumbradas a caerse por todos lados”, dijo alguien.

Recientemente, Maduro sufrió un accidente en una avioneta que se estrelló, sin causarle mayores daños.

Poco después, Antonio Saca, presidente de El Salvador, narró que los agentes levantaron por los aires, sin más problemas, sus 220 libras.

Un día después, un diario salvadoreño aseguró que fueron sus 230 libras y no 220, como dijo el presidente Saca.

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