Necesidad de la firma del Cafta

Marco A. Mayorga L.

Se realizó una excelente negociación del Tratado de Libre Comercio Centroamérica-USA (Cafta), Nicaragua fue el primer país que lo introdujo a la Asamblea Nacional, pero está siendo el último en aprobarlo. Se han expresado diferentes puntos de vista sobre la importancia y ventaja de su aprobación antes que EE.UU., las que he recopilado:

1. Envía un mensaje positivo a los inversionistas que deben tomar sus decisiones con anticipación para iniciar las gestiones del proyecto. La posibilidad de nuevos empleos podrá disminuir y demorarse unos meses más, lo que es muy negativo para los miles de desempleados.

2) Envía un mensaje al Congreso de EE.UU. para convencer a sectores que piensan que el Cafta hace perder puestos de trabajo y se olvidan del compromiso social con el área de facilitar un ambiente de inversión para crear empleos en Centroamérica.

3) Con la aprobación de EE.UU. el Tratado entra en vigencia de inmediato con los firmantes; Nicaragua al no estar vigente no podrá tomar todas las ventajas de inversión y de comercio, lo que significa postergar la oferta de nuevos empleos.

4) Nicaragua podrá aumentar las exportaciones de azúcar, maní, carne, etc., pero no firmar significa continuar con las cuotas y no podrá aumentar las exportaciones (se estima 100 millones de dólares). Pierde una oportunidad de creación de empleo inmediato.

5) Nicaragua se beneficia del TPL (único país con esta ventaja) que representa trabajar con telas de cualquier origen. No firmar es dejar pasar una gran oportunidad que se pierde al postergar el tiempo de decisión que significa poder importar telas más baratas de China, confeccionarla y exportarla a USA.

6) Se podrán, desde ahora, captar muchas inversiones que deben iniciarse de inmediato a la firma, principalmente de productos cuyo tiempo de entrega es una necesidad marcada por las estaciones y fechas de entregas. Los inversionistas se decidirán por países que hayan firmado el Cafta y muestren interés.

Se cuenta con la mayoría de los diputados y existe convicción que se apruebe. La mayoría de la población lo acepta como una oportunidad, así como por la totalidad de nicaragüenses viviendo en Estados Unidos. Se han dejado pasar buenos momentos políticos.

Es un proyecto de nación, fue negociado por el Poder Ejecutivo, una Comisión de la Asamblea Nacional pudo participar y dar seguimiento al proceso de negociación. Debe ser aprobado por la mayoría simple de los diputados de la Asamblea Nacional. Es un proyecto de un solo dueño: Nicaragua, debe excluirse del escenario de luchas y presiones políticas entre partidos y Gobierno.

Entonces, el tomar la decisión de aprobarlo al día siguiente que lo realice Estados Unidos es una demora que significa dejar pasar una oportunidad de incrementar de inmediato el comercio y el empleo correspondiente. Y además, no es posible asegurar la existencia de una oportunidad política que se ha dejado pasar, varias veces, desde hace 60 días. El empleo no merece ser castigado.

El autor es segundo Vicepresidente de AMCHAM.

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