Ana M. de Cuadra
Es necesario que seamos conscientes y comprendamos que la carestía del petróleo es generalizada en todos los países y que sólo aquí han tomado ese pretexto para hacer tanto alboroto. Por lo que conozco, en Costa Rica la gasolina está más cara que en Nicaragua y un pasaje de bus de la ciudad a la universidad cuesta casi el doble de aquí.
Se les ofreció a los estudiantes que iban a seguir pagando los 2.50 córdobas al presentar su carnet y se le subió un 15 por ciento al salario mínimo para paliar está situación, pero eso no impidió que hicieran desastres. Lo peor de todo es que le achacan la culpa al Gobierno y le piden a don Enrique que renuncie. Deben comprender que tenemos un Presidente de lujo, que no hemos sabido aprovechar y que han hecho todo lo posible por no dejarlo gobernar. Renuncia le deben pedir a los incapaces que firman y no cumplen, que utilizan los vehículos del Estado para transportar morteros, danielitos y turbas y por andar en estos menesteres no recogen ni la basura domiciliar, y andan acarreando llantas para quemarlas.
Tienen que renunciar aquéllos que dicen: “Firmar me harás, cumplir jamás”, quienes no respetan las leyes, hacen manifestaciones sin ningún permiso y las nombran “pacíficas”. ¿De dónde salieron los morteros y piedras que le lanzaron al Presidente? Deben renunciar los que se aumentaron el salario y no quieren dejar los 200 galones de gasolina asignados por mes.
Los que hoy “mandan desde abajo” ni siquiera ganaron una revolución. Carter les entregó Nicaragua en bandeja de plata y encima le llaman “enemigo de la humanidad”. Ahora también en bandeja de plata Arnoldo Alemán y el PLC les están entregando nuevamente a Nicaragua con todos los poderes.