Carlos Vásquez
Estoy totalmente de acuerdo con la señora Sandra Soriano con respecto a su posición sobre los 200 galones de gasolina asignados a los diputados. El principal problema de Nicaragua radica en la Asamblea Nacional. Si se llega a crear un régimen parlamentario con la cantidad de diputados inmorales, los resultados serán graves y afectarán siempre al pueblo.
Me parece inmoral que los diputados sandinistas se llenen la boca poniendo de ejemplo a Cuba, sin tomar en cuenta su ejemplo. Los diputados cubanos son gente sencilla en su mayoría, que viven en los barrios donde salen elegidos, ninguno recibe prebendas como vehículos, gasolina, tarjetas de crédito, etc. Conocí a muchos que incluso viajan en transporte colectivo porque no está ni siquiera como concepto que deban recibir un vehículo, ya que se supone que están trabajando por su voluntad a favor de un determinado sector que lo eligió.
Me pregunto: ¿cuál sería la opinión de los diputados cubanos sobre sus colegas sandinistas? ¿Qué dirían estos dirigentes al saber cómo sus colegas “revolucionarios” viven y se dan lujos a costillas de un pueblo empobrecido y dan un doble discurso, alegando defender a los pobres? En países europeos, la mayoría donantes nuestros, algunos ministros no tienen vehículo y su gobiernos no tienen obligación de dárselos. ¿Y qué dirían estos señores al ver a sus colegas “pobres” con sus camionetas del año?
En fin, somos nosotros los nicaragüenses quienes hemos permitido estos abusos. Debemos enfocar el problema donde está: en la Asamblea Nacional. Debemos sacar a estos 90 inmorales que gozan con nuestro dinero.
Creo que LA PRENSA, la cual considero como uno de los pocos diarios serios de nuestro país, debe hacer un reportaje investigativo y comparar las condiciones de nuestros ministros y diputados con los de otra región para que cause al menos un efecto de repudio contra estos señores.
Colonia del Periodista