Leonel Lacayo Maliaños
Felicito al presidente de la República por su actitud valiente, sin precedente en la historia nacional. Me siento orgulloso por tenerlo como Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas. El primer mandatario de la nación es un iluminado de la paz.
Los nicaragüenses debemos estar tranquilos porque él sabrá encontrar la forma de solucionar los problemas de violencia que aquejan al país y sepan los bárbaros, vándalos y terroristas que lo quieren provocar que así como les dijo el Papa Juan Pablo II cuando llegó a Nicaragua: “ ya van a aprender, ya van a aprender”.
Así también, como dijo el poeta Rubén Darío, en las páginas fatales de la historia: “Nicaragua está hecha de vigor y de gloria”.