Las quemas de llantas liberan dos productos altamente tóxicos, los que permanecen en el ambiente de 9 a 20 años, según un estudio del Marena.

Quema de llantas preocupa al Marena

Población debe ayudar no incinerando neumáticos Roberto Pérez Solís Autoridades del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena) se encuentran preocupadas por la excesiva quema de llantas que estudiantes universitarios y pobladores han realizado en Managua, desde que iniciaron las protestas por el alza en la tarifa del transporte urbano. Lesbia Aguilar, de la Dirección […]

  • Población debe ayudar no incinerando neumáticos

Roberto Pérez Solís

Autoridades del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena) se encuentran preocupadas por la excesiva quema de llantas que estudiantes universitarios y pobladores han realizado en Managua, desde que iniciaron las protestas por el alza en la tarifa del transporte urbano.

Lesbia Aguilar, de la Dirección de Calidad Ambiental del Marena, aseguró que la temperatura con que son quemadas las llantas no permiten su destrucción total, permitiendo que el humo esparza en el ambiente partículas que contienen sustancias conocidas como dioxinas y dibenzofuranos policlorados.

Para que una llanta se reduzca a cenizas por completo y no exista la posibilidad de que estas sustancias anden circulando en el ambiente, se necesita una temperatura de más de mil grados centígrados, pero éstas “son quemadas a unos 400 ó 500 grados”.

CÁNCER Y MÁS

Además de alterar el proceso de la fotosíntesis en las plantas y la posible contaminación de los cuerpos de agua, la dioxina y el dibenzofurano causan daños muchas veces irreparables en las personas, al estar asociadas a problemas cancerígenos.

“Las personas que están rodeando las quemas de llantas captan la mayor cantidad de esas partículas, porque en el entorno en sí se van adhiriendo, estas partículas caen en los cultivos de vegetales que después son recolectados y consumidos, o en el agua que bebemos. Son un peligro porque no se descomponen fácilmente, pueden vivir de nueve a 20 años en el ambiente”, indicó Aguilar.

Estudios en poder del Marena, que fueron realizados en el extranjero, establecen que estas sustancias también causan lesiones cutáneas, alteraciones en la función hepática, sistema nervioso y endocrino y drástica pérdida de peso.

POBLACIÓN DEBE ABSTENERSE

Balbo Müller, analista de Seguimiento y Gestión Ambiental del Marena en Managua, pidió a los pobladores no quemar llantas, por los riesgos que implica esta práctica.

“La idea es evitar la liberación de esas sustancias, porque existe la cadena alimenticia y esas sustancias como no se degradan o descomponen, el peligro está en toda la cadena alimenticia donde nosotros vamos a sufrir las repercusiones”, aseguró.

“El Estado debe garantizar un ambiente saludable, el Marena a pesar de ser la institución responsable de velar por el medio ambiente, manda a los ciudadanos a cooperar, pero creo que es cuestión de costumbre, facilidades y situaciones en que nos encontramos”, añadió.

Las dioxinas y dibenzofuranos policlorados son contaminantes que no sólo se forman por la incineración de llantas, sino también de algunos procesos o actividades industriales.

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