- Delincuencia estudiantil rebasó paciencia de autoridades
Wilder Pérez R. yJuan Carlos Tijerino
“Nos colmaron la paciencia. Ahora habrá una nueva actitud de la Policía”, advirtió ayer el comisionado Carlos Bendaña, jefe de la Policía de Managua, en alusión a las protestas protagonizadas por universitarios que ayer incendiaron cuatro vehículos.
Bendaña indicó que no permitirán más quemas de automotores de propiedad pública o privada, ni alteraciones al orden público.
No mencionó qué planes tendrán a partir de ahora, tras el fracaso del plan “secreto” que el jefe de la Policía Nacional, Edwin Cordero, anunció en días anteriores.
Sin embargo, los agentes utilizaron una nueva modalidad para desarticular los plantones de los estudiantes. Llegaban sorpresivamente en vehículos particulares cerrados. Bajaban rápidamente y disparaban a malsalva bombas lacrimógenas y balas de goma contra todos los que se encontraban en los tumultos que obstaculizan el paso a los vehículos. La estrategia fue ensayada ayer en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua) y en la Universidad Nacional Agraria (UNA).
En este último lugar los antimotines llegaron en una “van” blanca, salieron por la puerta trasera e inmediatamente empezaron a disparar contra todo el que estuviera en los alrededores de la entrada al recinto universitario.
La estrategia policial dejó como resultado la captura de dos estudiantes de la carrera de Lengua y Literatura Hispánica, en la UNAN, y de otras tres personas en la UNA, entre ellos una mujer.
La Policía no encontró documentos que mostraran que los detenidos eran universitarios, pero los jefes policiales mencionaron que “bueno, salieron de la universidad y fueron detenidos frente a la universidad…”
Los autores de las quemas de los cuatro vehículos serán identificados por medio de los vídeos de las televisoras locales, según explicaron las autoridades.
Los capturados en la UNAN fueron identificados como Paul Alexander García Rugama, de 20 años de edad, y Rodolfo Antonio Saravia Munguía, de 21, quienes pasarán a la orden de la Fiscalía, para enfrentar cargos que inicialmente la Policía definió como “terrorismo”, aunque esa figura delictiva no fue sostenida de manera oficial, porque la tipificación del delito se la dejarán a la Fiscalía.
Los estudiantes universitarios cumplieron sus amenazas de realizar protestas violentas si los transportistas salían a las calles a cobrar el pasaje no autorizado de tres córdobas. Y lo hicieron quemando tres vehículos del Estado y uno de la empresa privada.
Los vehículos quemados pertenecían a la Empresa Nacional de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica (Entresa); Empresa Nicaragüense de Telecomunicaciones (Enitel) y uno rotulado con la frase: República de Nicaragua, América Central. Por la noche la Policía resguardaba los alrededores de la UNA, tras despejar la vía.
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