- Nueva ley española, primer desafío al Papa Benedicto XVI
EFE, AFP
CIUDAD DEL VATICANO.- El Vaticano arremetió el viernes de nuevo contra la ley que autoriza los matrimonios homosexuales en España, afirmando que nadie tiene derecho a alterar la esencia e identidad del matrimonio, a la vez que pide objeción de conciencia a los encargados de aplicarla.
En una nota, el diario vaticano “L’Osservatore Romano” manifestó ayer que la aprobación de esa ley “suscita alarma en las comunidades religiosas no sólo católicas y en amplios sectores de la sociedad civil”.
Según el Vaticano, la ley aprobada ayer por el Congreso de los Diputados “destruye la esencia e identidad” del matrimonio y “nadie tiene derecho a alterarlo”.
La nota del diario oficial de la Santa Sede se une a las manifestaciones hechas por el cardenal Alfonso López Trujillo, presidente del Consejo Pontificio para la Familia, quien en declaraciones a un diario italiano calificó la ley española de “inhumana” y “fruto de una extraña idea de modernidad”.
Según el Cardenal, la ley es inicua y ha sido impuesta al pueblo español.
“No se puede imponer cosas inicuas a los pueblos. La Iglesia hace un llamamiento con urgencia a la libertad de conciencia y al deber de oponerse”, añadió López Trujillo.
El purpurado agregó que ese llamamiento iba dirigido “a todas las profesiones que de alguna manera tienen algo que ver con su aplicación”.
El cardenal colombiano añadió que esa objeción “no es facultativa” y que todos los cristianos tienen que estar preparados para pagar un alto precio, “incluso la pérdida del puesto de trabajo”.
López Trujillo dijo que, además de las bodas, la citada ley aprueba la adopción de niños por parte de esos matrimonios homosexuales, “un paso más en lo absurdo que desemboca en la parte más insensata y negativa de todo”.
El responsable del Consejo Pontificio para la Familia aseguró que en España “una mayoría bastante reducida”, en referencia al Gobierno y sus aliados, está destruyendo a la familia “poco a poco”.
LAS VARIADAS FACETAS DE BENEDICTO XVI
Intolerante, humilde, antimoderno, culto, autoritario, sencillo, dogmático: hay calificativos para todos los gustos a la hora de describir a Benedicto XVI, un Papa que no deja a nadie indiferente.
Los detractores critican su conservadurismo a ultranza y su rigor doctrinario en la defensa del dogma, mientras que sus partidarios, en particular las altas jerarquías de la Iglesia, se esfuerzan por esbozar un rostro más humano del alemán Joseph Ratzinger, elegido el martes al trono de Pedro.
Uno de los mayores críticos ha sido Hans Kueng, el teólogo suizo y amigo de juventud, que nunca se imaginó que el nuevo Papa pudiera ser un “conservador extremo” como el religioso al que sus víctimas tildaron de “Gran Inquisidor”.
“Vive ampliamente en un sistema de pensamiento medieval contra las reformas, con una gran animadversión por lo moderno”, afirmó Kung, aunque le concede el beneficio de la duda porque ha visto “señales esperanzadoras” en los primeros pasos de Joseph Ratzinger como Benedicto XVI.
Para el cardenal venezolano Rosalío José Castillo Lara, la reputación que le precede es una “caricatura”.
“No es verdad que sea conservador”, asegura y recuerda que el Papa tenía “muy buena fama” cuando daba clases en la universidad en su Alemania natal y con los estudiantes mantenía un trato “muy agradable”.
Uno de sus ex alumnos, el filósofo español Manuel Fraijó, lo recuerda como “un hombre muy inteligente, profundamente humilde y austero”.
Para todos ellos, las críticas al nuevo Pontífice son una simplificación debida únicamente al cargo de Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, heredera de la Santa Inquisición, que ocupó y desempeñó con celo durante casi 25 años.
“Ratzinger no es un verdugo. Ratzinger no es un juez. Es firme. No es de aquellos que castigan por castigar, castigan para corregir”, afirmó el cardenal jubilado de Río de Janeiro, Eugenio de Araujo Sales, defendiendo al amigo al que ayudó a combatir la Teología de la Liberación en Brasil.
El fiel guardián del dogma de Juan Pablo II impuso una rigidez doctrinal total a la vida intelectual de la Iglesia, silenciando a los teólogos disidentes, como Kung o el brasileño Leonardo Boff, quien lo ha calificado de “hombre duro y sin misericordia”.
Hasta su compatriota el cardenal Walter Kasper, que siempre ha criticado sus posiciones dogmáticas, lo califica ahora de “teólogo genial”.
EN CENTROAMÉRICA ESPERAN SEÑALES
Monseñor Gregorio Rosa Chávez, Obispo Auxiliar de San Salvador, manifestó que es aún muy temprano para definir a este Papa y a su papado como “de transición”.
“Estamos a la expectativa”, dijo Rosa Chávez a LA PRENSA en una entrevista telefónica.
PREVÉN MEDIO MILLÓN
Roma se prepara para recibir a medio millón de peregrinos y delegaciones oficiales del mundo entero, especialmente de Alemania, tierra natal del Papa, para la misa que marcará el inicio del pontificado de Benedicto XVI.
Según cálculos de autoridades locales, medio millón de peregrinos, 100,000 de ellos alemanes, llegarán a “La Ciudad Eterna” para asistir a la primera misa del nuevo Papa: el alemán Joseph Ratzinger, de 78 años, electo el martes pasado.