Alejandro Flores Valle
La muerte alcanzó ayer por la tarde a un joven en la empresa de transporte centroamericano Mejía, ubicada en el costado oeste de la intersección de la Cuesta del Plomo, sobre la Carretera Nueva a León.
William Centeno Baquedano, de 24 años, murió prensado entre un cabezal y una rastra, justamente donde se acoplan las partes de ese pesado vehículo. El rostro de la víctima quedó totalmente desbaratado.
Centeno Baquedano se desempeñaba como vigilante de dicha empresa, y en ocasiones se dedicaba a cooperar en algunas labores de reparación o mantenimiento que realizaban los choferes de los cabezales.
Se presume que el joven se encontraba revisando las piezas, tanto del cabezal como de la rastra, para ver si calzaban bien, y en ese momento la rastra se acopló al engranaje del cabezal, y lo mató.
DETIENEN AL CHOFER
Eugenio Urbina Herrera, conductor del cabezal marca Peterbilt, placas 202-429, quien al momento del accidente se encontraba en la cabina del automotor, fue detenido por la Policía del Distrito Uno de Ciudad Sandino, para hacer las respectivas investigaciones sobre el caso.
El joven fallecido habitaba en el municipio El Sauce, del departamento de León.
VIGILANTE EN EXTRAÑA DENUNCIA ANÓNIMA
El vigilante de un terreno vecino a la empresa donde ocurrió la tragedia, quien pidió omitir su nombre, manifestó que la muerte del joven le parece sospechosa.
“No quiero hablar nada sobre algunos problemas que tenía el muchacho en la empresa con algunos trabajadores, sólo sé que hay algo raro sobre su muerte”, expresó el vigilante, en tono misterioso.
Se intentó obtener la versión del chofer, pero fue imposible.
El cuerpo sin vida del joven pasó prensado por más de tres horas en el furgón.
Especialistas del Instituto de Medicina Legal se presentaron al lugar, para retirar el cadáver y realizarle la respectiva autopsia, la que determinará la causa de la muerte del joven.