Mayorga debería encarrilarse

Pablo Fletes ¡Qué bueno!, Ricardo Mayorga logró que el promotor estadounidense Don King le cumpliera el contrato que firmó para enfrentar al español Francisco Javier Castillejo, campeón súper welter del CMB, y no al mexicano Alejandro “Terra” García. Muy pocos peleadores, sobre todo en nuestros países latinoamericanos, pueden contradecir una decisión de King, quizás por […]

Pablo Fletes

¡Qué bueno!, Ricardo Mayorga logró que el promotor estadounidense Don King le cumpliera el contrato que firmó para enfrentar al español Francisco Javier Castillejo, campeón súper welter del CMB, y no al mexicano Alejandro “Terra” García.

Muy pocos peleadores, sobre todo en nuestros países latinoamericanos, pueden contradecir una decisión de King, quizás por sus manejadores o apoderados que muchas veces se acomodan a los intereses del promotor.

Sin embargo, parece que de muy poco sirvió para Mayorga que King haya cambiado de opinión.

El ex campeón welter del CMB y AMB, aún no dice presente en los entrenamientos para una pelea que inicialmente estaba señalada para el 21 de mayo, pero que ahora se maneja para finales de junio o inicios de julio.

Mayorga incluso, abandonó un campo de entrenamiento en Miami y mucho se ha discutido su comportamiento en lugares públicos.

Cuando se consulta con sus allegados, simplemente tratan de evitar cualquier comentario sobre Mayorga, como si existiera alguna una amenaza de despido.

A esta altura, Mayorga debería estar en el pináculo del boxeo mundial. Es cierto, viene de perder con Félix Trinidad, pero la pelea no fue nada fácil; Trinidad tuvo que exigirse y trabajar duro.

Regresando a la división súper welter (le resulta casi imposible marcar las 147 libras o welter), Mayorga tiene un sinfín de opciones de pelea.

Castillejo es una opción, pero también están Fernando Vargas, Shane Mosley, Travis Simms, el “Terra” García, Antonio Margarito, entre otros contra los que Ricardo tendría la oportunidad de ganar millonarias bolsas.

En una ocasión, Mayorga me reveló que está acostumbrado a pasar dificultades. Que venía de comer salteado, algunas veces arroz y frijoles, y trabajando en clubes nocturnos de San José, Costa Rica, para enviar algo de dinero a su familia.

Dijo que estaba preparado para volver a esa dura etapa de su vida, pero ojalá Mayorga no siga pensando así.

En este país, y en todo el mundo, existen millones de personas que esperan por una oportunidad de triunfar y nunca les llega. O quizás llegó y no se dieron cuenta, pero Ricardo la tiene en sus manos. Es la oportunidad para destacar y no solamente asegurar su futuro, sino el de su familia y especialmente sus tres hijos.

El púgil no es ningún niño. Tiene 31 años, y debería pensar mejor. Cambiar un poco su actitud hacia la vida, ser un poco más humilde.

Ciertamente, hay que reconocer que Mayorga ha dado mucho de lo que ha ganado. Pero igualmente debe ver el espejo de peleadores que han quedado en la calle, pidiendo dinero, después que tocaron la cima del boxeo.

Pero no sólo hay malos ejemplos. Debe ver cómo Oscar De la Hoya ha explotado su imagen para convertirse en uno de los peleadores más taquilleros de todos los tiempos.

Ojalá que Mayorga tome el boxeo un poco más en serio.

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