Ludwin Loáisiga López yMaría José Uriarte
Mientras parlamentarios sandinistas y liberales se ampararon ante el Tribunal de Apelaciones de Managua (TAM) en contra del presidente Enrique Bolaños, por una supuesta intención del mandatario de declarar el estado de emergencia, el Ejército de Nicaragua y el Ejecutivo desestimaron tal posibilidad.
El apoderado especial de los parlamentarios liberales y sandinistas, Arturo Cuadra Ortegaray, introdujo ayer el recurso legal, el cual demanda al Gobierno que suspenda un eventual decreto de estado de emergencia para solucionar el conflicto entre los poderes Legislativo y Ejecutivo.
Al mismo tiempo, el recurso de amparo señala que se le notifique inmediatamente a la Policía Nacional y al Ejército de Nicaragua, que no acaten ninguna orden del Gobierno en lo relacionado a un estado de emergencia.
“Los diputados de la Asamblea Nacional pensaron en recurrir de amparo ante el TAM, ante el peligro de que el Presidente de la República decrete un estado de emergencia en el país, sin tener razones fundamentales para eso”, explicó Cuadra Ortegaray.
Sin embargo, el vocero del Ejército, coronel Adolfo Zepeda, aseguró que en la actual crisis entre poderes del Estado no se ha llegado a un punto crítico, como para que las Fuerzas Armadas se involucren en el diferendo.
Aseguró que en una cena sostenida el pasado martes entre el mandatario y el jefe del Ejército, general Omar Halleslevens, el Ejecutivo transmitió un mensaje de tranquilidad.
Zepeda recordó que la propia Constitución establece que el Jefe Supremo del Ejército de Nicaragua es el Presidente de la República.
Juristas consultados consideran que la notificación que los diputados pretenden sea enviada a la Policía y al Ejército, en todo caso debe enviarse a sus jefes civiles y en última instancia al propio Presidente de la República.
Por otro lado, el vocero presidencial, Lindolfo Monjarretz, minimizó el recurso de amparo de los diputados y mencionó que el Presidente mantiene abierta la vía del diálogo.