Humberto Amador Hernández
La decisión de los jueces y magistrados de los Estados Unidos de quitar la sonda que alimentaba a la señora Terry Schiavo, fue una barbarie. Equivale a que hayan autorizado a que le den un tiro en la cabeza, le suministrasen un veneno mortal, la pongan en la silla eléctrica, sin previo juicio.
Le violaron derechos a la vida, su derecho a ser alimentada como minusválida. Se le condena a morir sin derecho a la defensa porque no puede alegar por su estado de incapacidad para hacerlo.
Abogado