El cadáver de Juan Pablo II atraviesa la Plaza de San Pedro en dirección a la Basílica del mismo nombre. Su entierro será el viernes y estará expuesto a la vista pública hasta el jueves. Se espera que dos millones de personas le den un último adiós.

Futuro Papa enfrentará los desafíos de los nuevos tiempos

Beatriz LecumberriAFP CIUDAD DEL VATICANO.- Latinoamericano, italiano, anciano, ultraconservador, adaptado a los tiempos que corren, abierto al diálogo, incansable pescador de almas o profeta del pueblo: las apuestas sobre el perfil que debe tener el sucesor de Juan Pablo II están abiertas. A tres días después de la muerte del Papa, la Iglesia de los […]

Beatriz LecumberriAFP

CIUDAD DEL VATICANO.- Latinoamericano, italiano, anciano, ultraconservador, adaptado a los tiempos que corren, abierto al diálogo, incansable pescador de almas o profeta del pueblo: las apuestas sobre el perfil que debe tener el sucesor de Juan Pablo II están abiertas.

A tres días después de la muerte del Papa, la Iglesia de los cinco continentes debate sobre el rostro del nuevo sucesor de Pedro y recuerda las cualidades indispensables del Pontífice y los grandes desafíos que le aguardan.

Todos coinciden en que será difícil superar el carisma de Juan Pablo II y saben que su sucesor deberá inspirarse en él pero retomar cuestiones olvidadas o urgentes.

“El Cónclave no elegirá un clon de Juan Pablo II, una especie de Juan Pablo III, sino un hombre diferente que sea capaz de hacer avanzar la Iglesia”, estimó el Arzobispo de Montreal (Canadá), Jean Claude Turcotte.

La pobreza en el Tercer Mundo, la creciente apatía religiosa en Europa, los pasos de gigante del Islam, el celibato de los sacerdotes, la postura de la Iglesia frente a la sexualidad, el uso de los preservativos y la prevención del sida, el papel de la mujer y la manipulación genética, serán algunas de las piedras en el camino del nuevo Papa, según los expertos.

“Su prioridad ya no será enfrentarse a la izquierda, sino mantener y expandir sus bastiones en América Latina, frente a las iglesias sectarias; en África y Asia, frente al avance del Islam; y en Europa, ante una ola de apatía religiosa”, estimó el especialista latinoamericano Isaac Bigio.

Conservador o abierto al diálogo y a los nuevos tiempos: este dilema que el paradójico Juan Pablo II supo mal que bien conciliar, convierte al Vaticano en un volcán a punto de entrar en erupción como ha quedado claro tras la muerte de Juan Pablo II.

Para el arzobispo español Cipriano Calderón Polo, el nuevo Papa debe tener “su programa y sus ideas” y representar “un cambio total” para la Iglesia del siglo XXI.

El sucesor de Juan Pablo II “no puede inventar ni una nueva Iglesia ni un nuevo Evangelio. Sería un insulto pensar lo contrario”, aseguró por su parte Fernando Sebastián, otro Arzobispo español.

En este sentido, algunos, como el cardenal nicaragüense Miguel Obando Bravo, se muestran abiertamente convencidos de que el próximo Pontífice seguirá las huellas del fallecido Juan Pablo II y será capaz “de interpretar el signo de los tiempos”.

Desde Honduras, uno de los nombres en la lista de papables, el Arzobispo de Tegucigalpa, Oscar Andrés Rodríguez, recordó que el nuevo Papa deberá “mundializar la solidaridad”.

Ante la flagrante pérdida de vocaciones, la apatía religiosa en regiones como Europa y el imparable avance de las sectas, el nuevo Papa deberá ser para muchos otros un gran evangelizador y un verdadero guía espiritual.

“Hay que reconquistar a los fieles”, apuntan los expertos.

Los 117 cardenales que se reunirán en Cónclave en los próximos días también estudiarán la cuestión de la edad del Papa. Después de ser guiada durante más de 26 años por el mismo hombre, la Iglesia podría optar por un mandato más corto, es decir, por un Papa de más edad que dirija la Iglesia únicamente el tiempo suficiente para recomponer las alianzas y sentar las bases de una nueva estrategia.

Además de las virtudes y la edad, la gran cuestión será saber de qué región del mundo procederá el nuevo sucesor de Pedro. América Latina, pilar más sólido del catolicismo en el mundo y única región donde las vocaciones no están en plena crisis, podría ser la patria del nuevo Papa.

Para el presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, hay que “hacer presión” para que el futuro Pontífice venga de América Latina, conocido como el continente de la esperanza.

Además del Arzobispo de Tegucigalpa, los nombres de Claudio Hummes, Arzobispo de Sao Paulo; del colombiano Darío Castrillón Hoyos, Prefecto de la Congregación del Clero, y del Arzobispo de Buenos Aires, Jorge Mario Bergoglio, resuenan en los pasillos vaticanos como “papables”.

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