En el vaticano inicia el debate sobre quién será el nuevo Jefe de la Iglesia Católica que guiará a los feligreses del mundo.

Los “papables” que no parten como favoritos

CIUDAD DEL VATICANO.- Una vez más, un cardenal no incluido en la lista de favoritos podría salir elegido en el próximo cónclave, como fue el caso del polaco Karol Wojtyla, prácticamente desconocido hasta su nombramiento. Esta es una selección de nombres de cardenales papables con cualidades para ser candidatos al Trono de Pedro y flaquezas […]

CIUDAD DEL VATICANO.- Una vez más, un cardenal no incluido en la lista de favoritos podría salir elegido en el próximo cónclave, como fue el caso del polaco Karol Wojtyla, prácticamente desconocido hasta su nombramiento.

Esta es una selección de nombres de cardenales papables con cualidades para ser candidatos al Trono de Pedro y flaquezas que podrían reducir sus posibilidades de conseguirlo.

Joseph Ratzinger, guardián saliente de la doctrina de la fe, 77 años. Nombrado cardenal el 25 de junio de 1977 por Pablo VI, es el único de los papables que no le debe nada a Juan Pablo II y que contribuyó a elegirlo.

Conservador y muy inteligente, se opuso enérgicamente a la Teología de la Liberación, apoyada por parte del clero latinoamericano, y a los reformistas. Es considerado “la bestia negra” de los progresistas y está mal visto por los partidarios del ecumenismo.

Christoph Schoenborn, arzobispo de Viena, 60 años.

Cardenal desde 1998, el prelado austriaco está considerado como un moderado. Experto en teología, personalidad mediática brillante y políglota, destacó por su acción de apertura hacia la Iglesia de Oriente y considera Viena como un puente ecuménico entre Occidente y Oriente. Secretario de redacción del catequismo mundial en 1987, diez años más tarde desempeñó un papel clave en una grave crisis que atravesó la Iglesia austriaca cuando su predecesor, el cardenal Hans Hermann Groer, acusado de pederastia, fue obligado a exiliarse en Alemania.

Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga, arzobispo de Tegucigalpa, 62 años.

Cardenal desde 2001, carismático, el eclesiástico hondureño denunció el neoliberalismo económico y defiende la “globalización de la solidaridad”. Fue uno de los artífices del combate impulsado por Juan Pablo II para obtener un alivio de la deuda de los países pobres por parte del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.

Es piloto de avión, toca piano, saxofón, órgano y guitarra, y habla una decena de idiomas. Su faceta de “hombre del Renacimiento” y su juventud pueden, paradójicamente, perjudicarle frente a sus pares.

Tarcisio Bertone, arzobispo de Génova, 70 años.

Este italiano fue adjunto de Ratzinger en la Congregación Vaticana para la Doctrina de la Fe desde 1995 y cardenal desde 2003. Encargado por Juan Pablo II de redactar el tercer secreto de Fátima, destacó en marzo de 2005 por un fuerte ataque a la novela esotérico-religiosa El Código da Vinci, de Dan Brown, y abochornó al Vaticano con este llamamiento de “auto de fe”. Tiene el mismo punto débil que Ratzinger ante los progresistas, una flaqueza que no compensa totalmente su ventaja de ser italiano.

Angelo Sodano, ex secretario de Estado del Vaticano, 77 años.

Italiano y cardenal desde 1991, número dos de la Curia Romana en los últimos 14 años y considerado un “mediador paciente”.

Hizo carrera en la diplomacia vaticana, sobre todo como nuncio apostólico de Chile en 1977 durante la dictadura (1973-90) del general Augusto Pinochet. Tiene una gran experiencia en el gobierno de la Iglesia pero carece de carisma y sus declaraciones sobre la dimisión posible de Juan Pablo II le hicieron perder puntos.

Giovanni Battista Re, prefecto de la Congregación para los Obispos, 71 años.

Italiano y cardenal desde febrero de 2001, hizo prácticamente toda su carrera en la Curia romana y la diplomacia vaticana, lo que es a la vez bueno y malo. Nombrado en 1989 “sustituto para los asuntos generales” de la secretaría de Estado, se convirtió en número tres de la Curia.

Fue uno de los principales artífices del éxito político de la visita de Juan Pablo II a Tierra Santa en marzo de 2000.

Telesphore Placidus Toppo, arzobispo de Ranchi, 65 años.

Cardenal desde octubre de 2003, este prelado, cuya fuerte personalidad es conocida en la Iglesia, preside actualmente la Conferencia Episcopal India. Se distinguió por un importante trabajo social en el Estado de Jarkand. Representa a la dinámica comunidad católica india, pero su experiencia internacional es limitada.

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