- Impacto de accidente aún molesta al nica
Edgard Rodríguez C.
El beisbol se juega con los brazos y las piernas, pero comienza en la cabeza. Sin embargo, cuando los bateadores fallan todos saltan sobre la mecánica. Y cuando un lanzador no saca outs, las flechas apuntan hacia la salud de su brazo.
“No importa un pito la mecánica o tu salud si tu mente está mal. A mí me han dicho, oye tu bate está lento. En realidad lo que está lento es mi mente”, explicaba en una ocasión Reggie Jackson, el espectacular bateador de los Yanquis.
¿Qué ha pasado con nuestro Oswaldo Mairena? Después de dos salidas en México, con los Guerreros de Oaxaca, Mairena fue botado del equipo. En 3.1 innings, admitió 15 carreras limpias, 12 hits, 3 jonrones y su efectividad fue de 40.50.
Todos sospechamos de su brazo. “Mi brazo está bien”, dice Mairena desde Campeche, donde se ha unido a los Vaqueros, su nuevo equipo en la pelota azteca, que tiene su sede en Torreón, Coahuila. “Lo que no ha estado bien ha sido mi cabeza. He estado como muy nervioso”, agrega.
Ese par de salidas en el beisbol mexicano, constituyen las primeras para Oswaldo desde el terrible accidente automovilístico que sufrió en febrero pasado, en el que perdieron la vida sus dos acompañantes. Mairena resultó con golpes muy leves.
“No sé a qué se debe (el nerviosismo) pero de pronto me pongo todo raro y no puedo concentrarme en el juego. Han hablado conmigo y me he sentido mejor. Yo pienso que voy a reaccionar con los Vaqueros”, sostiene el zurdo de Chinandega.
Algunos sicólogos explican que volver a situarse sobre un escenario similar al que vivió la experiencia que marcó su vida (en este caso ir en vehículo) puede causar inseguridad pero no es común que esto se manifieste en otros ámbitos, aunque tampoco se descarta.
“Lo del accidente fue una experiencia dura, pero tengo que continuar. La vida sigue y uno no puede aflojarse”, reflexiona Mairena. “Además, en estas ligas, esperan que el extranjero gane de una vez y yo no lucí bien, pero reaccionaré”, promete.
Lo que experimenta Oswaldo es curioso, si se considera que uno de sus atributos más reconocidos ha sido su valor para lanzar sin importar la circunstancia. Es más, en 1995 se sobrepuso al impacto de una línea que rebotó en su frente.
“La vida es siempre de retos y ahora tengo uno más. Cuando se me firmó, no creían que llegaría a las Grandes Ligas y lo hice. Ahora mi meta es recuperar la confianza en mis habilidades y sé que saldré airoso”, aseguró el ex big leaguer.