- De no ser por él, comunistas habrían “derramado sangre”, afirma el ex líder de Solidaridad
AFP
PARIS.- El ex Presidente polaco, Premio Nobel de la Paz y dirigente histórico del sindicato Solidaridad, Lech Walesa, estimó que “sin el Papa, el comunismo habría llegado hasta la sangre”, en una entrevista que el diario francés Le Figaro publica este sábado.
“El final del comunismo ya se vislumbraba en el horizonte y sólo la hora de su caída seguía siendo una incógnita. Pero sin el Papa, el comunismo habría llegado hasta la sangre. El Santo Padre permitió que el desenlace transcurriera de manera más o menos pacífica”, declara el Premio Nobel de la Paz, amigo de Juan Pablo II, el único Papa polaco de la historia.
“Sin él no hubiéramos hecho gran cosa. Los militantes de Solidaridad habrían caído asesinados, habrían destruido el sindicato”, afirma Lech Walesa.
Juan Pablo II “nunca vaciló en proclamar su verdad frente a la filosofía, totalmente contraria, que representaba el marxismo (…) El Santo Padre levantaba la voz, alto y claro. Por eso perdió el sistema ateo toda posibilidad de ganar”, añadió.
Karol Wojtyla fue elegido Papa en octubre de 1978 y viajó a su Polonia natal al año siguiente.
“En ese viaje, nos permitió contarnos, ver la inmensa muchedumbre de todos los que rezaban, de todos aquellos que se identificaban con los mismos valores cristianos”, recuerda Lech Walesa.
Según él, “el Partido Comunista quería probarnos que nuestras filas estaban cada vez menos nutridas. Quería demostrar que Polonia había perdido su fe cristiana y que los partidarios del cambio habían quedado reducidos a casi nada”.
“El Santo Padre le dio la vuelta a este proceso, cambió nuestra manera de pensar. Juan Pablo II nos mostró la verdad”, agrega Lech Walesa. “Juan Pablo II ha sido el San Pedro de nuestro tiempo y no tenemos derecho a juzgarlo”.
PRIMADO POLACO FAVORABLE A FUTURO PAPA LATINOAMERICANO
El cardenal y primado de la Iglesia polaca, Józef Glemp, afirmó ayer en Buenos Aires que algún arzobispo latinoamericano podría “emprender la tarea de dirigir la Iglesia” Católica, en declaraciones a la AFP, poco antes de oficiar una misa en la Basílica de Luján (a 67 km en la periferia oeste).
“Hay obispos o arzobispos latinoamericanos que pueden emprender la tarea de dirigir la Iglesia”, aseguró el cardenal, primado de Polonia y arzobispo de Varsovia, al ser consultado sobre si el próximo Papa podría ser latinoamericano.
Glemp se encuentra en Argentina para “agradecer y reafirmar la fe común entre argentinos y polacos”, según una fuente de la fundación anfitriona que impulsó la construcción en Polonia de una parroquia para la Virgen de Luján.
El cardenal oficiaba una misa este viernes en la Basílica de Luján, donde Juan Pablo II dio misa, en 1982, durante la primera de dos visitas a este país sudamericano.
Sobre la situación de la Iglesia ante el delicado y crítico estado de salud del Papa Juan Pablo II, el cardenal dijo que los fieles “estamos con tranquilidad, ya que la Iglesia es eterna”.
“Estamos viendo al Santo Padre muriéndose y eso despierta las emociones, pero después, yendo a la verdad estamos viendo que el Cristo seguirá viviendo. Tenemos conciencia de que somos débiles, pecadores, pero tenemos el Espíritu Santo que nos hace renacer y ver el futuro”, advirtió Glemp.
Ceremonia de despedida en la tercera visita papal a Polonia, el 14 de junio de 1987. Al lado de Juan Pablo II, el general Wojciech Jaruzelski, último líder comunista polaco. Un poco atrás, el jefe de la Iglesia polaca, el cardenal Józef Glemp.