- Uno de los socorristas observó moretones en el cuello de la fallecida, lo que no apreció el forense
- La Policía anunció que esperará informe de Medicina Legal
Elízabeth Romero
La inesperada muerte de una joven mujer en el interior de una casa, ubicada en el barrio Ducualí, movilizó ayer a investigadores del Distrito Cuatro de la Policía, socorristas de la Cruz Roja Nicaragüense y a miembros del Instituto de Medicina Legal.
El hallazgo del cuerpo inerte sorprendió la mañana de ayer a los moradores de la casa, que permanecieron herméticos sobre las posibles causas de la muerte de la mujer.
La víctima fue identificada como Jeanette Valladares Salgado, de 27 años, quien era originaria de El Realejo, Chinandega.
La mujer convivía con uno de los miembros de la familia propietaria de la casa donde aparentemente fue encontrada sin vida por su suegra Ángela Mojica.
POCA INFORMACIÓN
No hay mucha información sobre el hallazgo del cuerpo, pues ni la familia se refirió al penoso tema, ni por los investigadores que acudieron al sitio a realizar las averiguaciones.
Mientras, hay fuentes que refirieron que el cuerpo inerte fue encontrado sobre la cama de uno de los cuartos, otras dijeron que estaba sobre un colchón tendido en el piso.
MARCAS SOSPECHOSAS
Aunque se consideró que pudo haber sido muerte natural, las declaraciones de uno de los socorristas de la Cruz Roja Nicaragüense que acudieron a la casa dio pie a sospechas de posible mano criminal.
Uno de los socorristas que ingresó a la vivienda y que revisó el cuerpo de Valladares, confió a los periodistas que en el cuello de la mujer se observaba algún indicio de violencia.
El voluntario de esa benemérita institución habló de “moretones” en parte del cuello “como rasguños”.
Aunque el cruzrojista aclaró que la mujer bien pudo ser víctima de un infarto, le llamaron mucho la atención las marcas como especie de rasguño que presentaba.
Al lugar acudieron los forenses del Instituto de Medicina Legal, quienes refirieron que será la autopsia la que determinará las causas de la muerte de Valladares.
Uno de los forenses se limitó a referir que a simple vista no se observaban las marcas en el cuello como se especula.
Vecinos del lugar dijeron que la fallecida convivía con Erick Santiago Mojica, con quien había procreado una hija y quien labora en el Mercado Roberto Huembes.
NO PUDO DESPEDIRSE
Mientras los investigadores de la Policía realizaban sus pesquisas aún en el interior de la vivienda de Mojica, acudió una hermana de la fallecida que pedía información sobre lo ocurrido.
En medio de sollozos la mujer dijo desconocer lo sucedido con su hermana, a quien aparentemente había visto al iniciar la semana.
“¡Quiero ver a mi hermana!”, repetía en medio del llanto la muchacha, mientras ingresaba a la casa en compañía de los investigadores.
Ni los investigadores, ni los familiares que se encontraban presentes, pudieron hacer real el deseo de la muchacha visitante, pues el cuerpo de la fallecida recién había sido sacado por los médicos forenses para conducirlo a Medicina Legal.
Supuestamente, la fallecida había viajado el pasado lunes a visitar a sus familiares que viven en El Realejo, Chinandega. Entre lo poco que dijo la hermana de la fallecida fue que en ese momento la observó en buen estado de salud.
ESPERAN DICTAMEN
Investigadores del Distrito Cuatro de la Policía aseguraron que el cuerpo no presentaba ningún signo de violencia. El segundo jefe del Distrito Cuatro de la Policía, subcomisionado Pablo Emilio Ávalos, indicó que esperarán el informe del Instituto de Medicina Legal para determinar si hubo o no mano criminal en la muerte de Jeanette Valladares Salgado.