Murió Terri Schiavo

Agonizó por 13 días sin alimentación. Su caso intensifica debate mundial sobre la eutanasia AFP, EFE PINELLAS PARK, EE.UU.- Terri Schiavo, la mujer en estado vegetativo cuyo caso provocó una enorme polémica política y judicial en Estados Unidos por los deseos de su esposo de dejarla morir, falleció este jueves por la mañana a los […]

  • Agonizó por 13 días sin alimentación. Su caso intensifica debate mundial sobre la eutanasia

AFP, EFE

PINELLAS PARK, EE.UU.- Terri Schiavo, la mujer en estado vegetativo cuyo caso provocó una enorme polémica política y judicial en Estados Unidos por los deseos de su esposo de dejarla morir, falleció este jueves por la mañana a los 41 años de edad, entristeciendo a la nación.

Schiavo pasó 13 días sin alimentación después de que se le removiera el pasado 18 de marzo el catéter alimentario que la mantuvo viva durante 15 años.

La muerte fue anunciada a las 09H54 locales (08H54 en Nicaragua) por el fraile católico Paul O’Donnell, quien sirvió como portavoz de la familia, pero Terri había muerto casi una hora antes.

Murió acompañada de su esposo, Michael Schiavo, dos abogados suyos y personal del centro de cuidado de Pinellas Park (oeste de Florida) donde vivió por más de cinco años.

Sus padres y hermanos, que dieron la pelea hasta el final en las cortes para mantenerla viva, no estuvieron con ella en el último momento.

Sus hermanos, Suzanne y Bobby, fueron desalojados del centro minutos antes de la muerte porque intentaron sacar al esposo y los abogados de la habitación en lo que se le hacía un examen a la paciente, y se resistieron, según el abogado de Michael Schiavo, George Felos.

Sus padres fueron avisados de la inminencia de la muerte pero no llegaron a tiempo, y se quedaron acompañando su cuerpo por casi una hora después de que falleciera, agregó el abogado.

En una conferencia de prensa en la que no admitieron preguntas, Suzanne dijo que Schiavo “ha sido liberada de todas sus cargas terrenales” y agradeció a quienes los apoyaron.

Suzane Vitadamo dijo que Schiavo después de “años de negligencia en manos de aquellos supuestos a protegerla y cuidarla, finalmente está en paz con Dios en la eternidad”.

Horas antes David Gibbs, el abogado de los Schindler, declaró que “este es un día triste para la familia y para la nación”.

Al tiempo que Frank Pavone, sacerdote católico que visitó a Schiavo poco antes de que falleciera, calificaba el deceso de “asesinato”.

Los restos fueron trasladados luego en una camioneta escoltada por policías hacia las autoridades forenses del condado de Pinellas, que le harán una autopsia para determinar la magnitud de las lesiones cerebrales que la dejaron en estado vegetativo hace 15 años.

Willian Pelan, investigador forense, indicó en un comunicado que la causa de la muerte y el informe de la autopsia, solicitada por el esposo de la mujer, Michael Schiavo, no estaría disponible en algunas semanas.

El presidente estadounidense. George W. Bush. expresó este jueves sus condolencias a los padres y urgió a quienes los apoyaron a “continuar trabajando para construir una cultura de vida en la que todos los estadounidenses sean bienvenidos y valorados y protegidos”.

Schiavo sufrió un infarto en 1990 que le cortó el oxígeno a su cerebro, dejándola en estado vegetativo después de una breve etapa en coma.

Su esposo, Michael Schiavo, se dedicó desde entonces a cuidarla y buscar su rehabilitación, y en 1993 presentó una demanda por negligencia contra médicos que trataron por infertilidad a su mujer, y que debieron haberle detectado algún desorden alimentario.

Ganó poco más de un millón de dólares por la demanda, y en ese momento se peleó con sus suegros, porque —según él— le pidieron compartir el dinero. Pero los suegros alegaron que el hombre desde entonces se negó a seguir tratando a su esposa.

En 1994, y tras un proceso de rehabilitación infructuoso, Michael se dio por vencido y decidió no tratarle una infección a su esposa y dejarla morir naturalmente. Luego se retractó.

Ese mismo año sus suegros iniciaron una acción legal para quitarle la custodia sobre su esposa, Terri, pero perdieron el caso.

VATICANO: “UN ATENTADO CONTRA LA VIDA”

El portavoz de la Santa Sede, Joaquín Navarro Valls, hizo hincapié ayer en que la vida es sagrada y que en el caso de la estadounidense Terri Schiavo “se ha anticipado arbitrariamente una muerte”.

El Vaticano hizo público un comunicado oficial en reacción a la muerte en Florida (EE.UU.) de Schiavo, cuyo caso ha sido objeto de debate internacional.

Las circunstancias de esa muerte “han sacudido con justicia las conciencias”, porque “se ha interrumpido una vida”, según el portavoz, quien asegura que la alimentación forzada de la enferma “nunca puede ser considerada un ensañamiento terapéutico”.

“No hay duda de que no se pueden admitir excepciones al principio de que la vida es sagrada desde la concepción hasta el final natural”, según Navarro Valls, para quien “aparte de un principio de la ética cristiana, es también uno de la civilización humana”.

En esta línea, apunta que sería deseable que esta “dramática experiencia” haga posible que en la opinión pública madure un mayor nivel de conciencia de lo que es la dignidad humana “y que ello lleve a una mayor tutela de la vida incluso a nivel legal”.

El Vaticano también se ha expresado por boca del prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos, cardenal José Saraiva Martins, declaró hoy que la vida es “sagrada y debe ser respetada hasta el final”, en alusión al caso de la estadounidense Terri Schiavo, que calificó de “un atentado contra la vida”.

Durante un acto público en Roma, el purpurado portugués dijo que no se pueden consentir medidas que “apresuren el final de una vida, porque es la cosa más valiosa que tenemos. Esto es lo que puedo decir a la luz del buen sentido y de la religión cristiana”.

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