- Consumidores de bajos recursos la prefieren porque es “más grande” y “ más barata”
Amparo Aguilera
La Big Cola, refresco de origen peruano que desde el pasado 4 de enero se oferta en Nicaragua, está consolidando su “cruzada” en el mercado local.
Al punto que su fama ya es comparable con la de su competencia. Aunque ésta todavía no la ve como rival.
En realidad la famosa batalla entre David y Goliat, a como tildaron su ingreso los medios de comunicación en el extranjero, que inició en Perú y luego se extendió a Venezuela, Ecuador y México para seguir su marcha en el Istmo, ya muestra resultados en el territorio, donde asentó su “base” en barrios y mercados del país.
Al menos eso se palpa entre su público meta: las familias de bajos ingresos. ¿La clave? Los precios y el tamaño. La Big es a la fecha la bebida de mayor tamaño a nivel local, con 3.11 litros de contenido.
Además se vende a precios que oscilan entre los 17 y 18 córdobas. Es decir que vale entre uno y dos córdobas más en relación a la Coca-Cola de dos litros y a la Pepsi Cola, cuyo contenido es de 2.5 litros.
Los comerciantes consultados por LA PRENSA especifican que la Mega Big, a como también la llaman, rinde hasta 15 vasos y ese es un punto “de peso” a su favor. Contrario a las gaseosas tradicionales que “dan” en promedio ocho vasos.
CALIDAD LA APLAZA
Sin embargo, coinciden en que la calidad la aplaza, pues en cuanto a sabor, los “rivales” llevan las de ganar.
Por ejemplo los propietarios de pulperías concuerdan que la Big tiene un sabor “demasiado” suave que hace recordarles a la Pepsi, una de las bebidas más tradicionales en el país.
Los microempresarios con establecimientos en los mercados, en cambio exponen que la perciben con poco gas y un sabor “simplón”, por lo cual ponen en ventaja a la Coca-Cola, refresco con 40 años de trayectoria en el país, cuyo sabor es más fuerte.
Otros en tanto la aprecian como una mezcla de Pepsi y de Coca-Cola. En otras palabras con un gusto indefinido.
Pero todos sin excepción reiteran que es la más económica, por eso la más demandada entre la población de escasos recursos.
También cuenta con la presentación de 2.6 litros, cuyo costo oscila entre los 13.5 y 15 córdobas según el puesto de venta, pero no corre la misma suerte. En este segmento la Coca-Cola y la Pepsi llevan la delantera porque tienen precios más manejables, de hasta 12 córdobas.
Además, la costumbre por las bebidas pequeñas se mantiene entre el público adolescente, porción de la población con bastante empuje en cuanto a consumo.
COMPETENCIA “TRANQUILA”
LA PRENSA intentó obtener las perspectivas que tienen los distribuidores de la bebida en el país, pero no se logró conocerlas.
Éstos a través del departamento de Mercadeo y Publicidad, se negaron a brindar detalles, y sólo adelantaron que tienen su planta en Costa Rica, que distribuyen el producto a diario o dos veces por semana y que harán el lanzamiento oficial del refresco en abril.
No obstante esto no parece preocuparles a las compañías con vieja data en el país y en el mundo.
Cristian Reynolds, director de Ventas de la Embotelladora Nacional S.A. (ENSA), distribuidores de Pepsi, aclara que la Big está dinamizándoles el mercado.
Incluso apunta que precisamente desde inicios de año, las ventas se les han incrementado en un cinco por ciento, como producto del fenómeno.
“Porque el furor fue bueno al inicio (en enero) pero eso se ha venido disminuyendo, la gente compara y termina prefiriendo nuestro producto, para nosotros la competencia es sana y lo bueno es que se vende más”, indica.
Mientras tanto Femsa, distribuidores de Coca-Cola, mediante un comunicado oficial, deja claro que defienden la libre competencia, por lo cual están convencidos de que “la entrada de nuevos competidores en las diferentes categorías de bebidas es algo positivo para la industria”.
Pero al mismo tiempo subraya que la competencia es buena siempre y cuando cumpla con la legislación local y con prácticas comerciales éticas.
Big Cola pertenece al grupo Kola Real, embotelladora peruana fundada en Ayacucho en 1988, por la familia Añaños.
Según datos de la Internet, la Big ha ganado un 17 por ciento del mercado en Perú, un 12 por ciento del terreno en Venezuela.
En tanto en Ecuador tiene a su favor un ocho por ciento del mercado, y ya lleva más de un tres por ciento en México. Aunque la meta del grupo es la de acaparar en el 2005 el seis por ciento de bebidas en ese mercado.
PREFERIDA EN LA SEMANA MAYOR
Según los comerciantes de Managua, la Big Cola fue la bebida que más se les vendió en Semana Santa.
Daysi Meza, del barrio Venezuela, dice que al menos vendió ocho cajas, cada una de doce unidades, en toda la semana ganando por botella dos córdobas. Mientras el resto de bebidas no sobrepasaron de las cuatro cajas.
Yadira Briones, con distribuidora en el mercado San Miguel (Iván Montenegro), comenta que por día vendió 40 cajas en cada presentación. Pero con el resto de refrescos no llegó ni al doble.
Germán Miranda, otro pulpero, señala que en su caso vendió ochos bebidas por día, con una diferencia de cinco en relación al resto de ofertas.