¿Por qué la matanza en escuela de EE.UU.?

Giles Hewitt RED LAKE, EE.UU./ AFP Roman, Times, serif»> ¿Por qué la matanza en escuela de EE.UU.? Giles Hewitt RED LAKE, EE.UU./ AFP Ver infografía La búsqueda de un motivo que explique por qué un adolescente de 16 años provocó la peor masacre de los últimos seis años en Estados Unidos, dejando diez personas muertas […]

Giles Hewitt RED LAKE, EE.UU./ AFP

Roman, Times, serif»>
¿Por qué la matanza en escuela de EE.UU.?


Giles Hewitt
RED LAKE, EE.UU./ AFP




Ver infografía

La búsqueda de un motivo que explique por qué un adolescente de 16 años provocó la peor masacre de los últimos seis años en Estados Unidos, dejando diez personas muertas (con él), consume a las dolientes familias y a los agentes del FBI presentes en Red Lake.

La traumatizada comunidad de la reserva indígena de Red Lake, en el norte de Minnesota, donde ocurrió la matanza, lloró en privado sus muertos, dejando afuera a los forasteros y especialmente a los medios de comunicación, valiéndose de las leyes propias que rigen su territorio soberano.

Los que sí hablaron intentaron explicar qué fue lo que pudo haber motivado a Jeff Weise a cometer la masacre que comenzó con el asesinato de su abuelo y su pareja y que finalizó en la Red Lake High School, donde mató a cinco estudiantes, una profesora y un guardia de seguridad.

La masacre, que dejó siete heridos, finalizó cuando, aparentemente, Weise se quitó la vida.

Las teorías sobre las motivaciones oscilaban entre sus tendencias neo-nazis, su depresión personal, las burlas que sufría en el colegio, un trasfondo familiar complicado que incluía una historia de suicidio y los problemas propios de crecer en una aislada y tribal comunidad de indígenas norteamericanos.

En una entrevista otorgada a la televisión local, la tía de Weise, Kim Dsjarlait, dijo que no creyó cuando le dijeron que su sobrino era el responsable de la masacre.

“No era el niño que yo conocí y debí confirmarlo”, indicó Desjarlait. “Entré en estado de conmoción cuando supe exactamente quién había sido el asesino”.

Weise pasó los primeros diez años de su vida en Minneapolis. Su mudanza a la reserva indígena de Red Lake, 530 kilómetros al norte, coincidieron con una tragedia familiar.

En un período de ocho años, el padre de Weise se suicidó, su madre sufrió daños cerebrales en un accidente automovilístico donde perdió la vida su primo y su abuela materna murió.

“Es demasiado para un niño”, indicó Desjarlait, que sigue viviendo en Minneapolis.

También describió a la comunidad donde vivía Weise en la reserva de Red Lake como una sociedad tribal donde se espera que los jóvenes vivan, pero a los que no se escucha.

“Creo que lo que pasaba con Jeff era que él no podía opinar y si hubiese tenido oportunidad de hacerlo, su opinión no hubiese importado, incluso si hubiese podido decir, ‘saben qué, no tengo ganas de estar aquí’”, dijo Desjarlait.

Los compañeros de colegio de Weise lo pintan como un solitario que vestía una chaqueta negra, sostienen que frecuentemente se burlaban de él y que era evitado por el resto de estudiantes.

Su compañero de colegio Ashley Morrison lo describió como un chico esquivo y tranquilo pero con un lado oscuro que podía hacer “dibujos de esqueletos, demonios, simplemente sangre”, en las clases de arte.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí