- Con la ayuda de los vecinos lograron velarlos y enterrarlos
Carlos Martínez Morán
En medio del dolor y el llanto de familiares y amigos fueron sepultados ayer Maryorit Elieth Ortiz y Kester Alexander García Zeledón, en el Cementerio General de Managua.
Ambos menores murieron ahogados el lunes de esta semana, en el lago de Managua, en el sector de Acahualinca.
Con esta tragedia la familia de los fallecidos ha tenido que vivir un triste drama, no sólo por la pérdida de sus seres queridos, sino también por las múltiples dificultades que han debido enfrentar para la realización del sepelio y otros gastos.
Fidelina del Socorro Ortiz, madre de la pequeña Maryorit, informó que la muerte de su niña se produjo en un momento muy difícil desde el punto de vista económico, pues el día de la vela no tenía ni para la compra de un poco de café.
“Los gastos de la vela los logramos resolver en alguna medida con la ayudita que nos ha traído la gente del barrio. La caja la conseguimos a través de un familiar de nosotros, que se enteró de la muerte de la niña y nos ayudó a conseguir el ataúd. Así hemos resuelto las necesidades”, dijo en tono de resignación.
VECINO DONA EL ATAÚD
El caso de Kester Alexander García Zeledón fue un poco más dramático, pues debido a la pobreza su familia hasta en horas de la madrugada de ayer logró conseguir la caja fúnebre con un vecino del barrio Acahualinca.
El niño murió ahogado tratando de salvar a su amiguita de nueve años.
“Nosotros estábamos buscando leña, pero cuando miramos la desesperación de la niña, él soltó lo que llevaba en las manos y salió corriendo en dirección donde ella estaba. Yo le grité que no se metiera al agua porque no sabía nadar, pero me dijo que no importaba”, recordó entre sollozos, su mamá Magali Zeledón González.
El muchacho se lanzó de cabeza y no volvió a salir. Los pescadores señalan que en el intento posiblemente su cabeza chocó contra una piedra o algún tronco que por todos lados abundan en el lugar de la tragedia.