- Mañana se cumplen 25 años de su muerte
Marcos AlemánSAN SALVADOR/AP
Diego ya conoce cómo mataron al arzobispo Oscar Arnulfo Romero y tiene sus fotos, pero quería ver dónde vivió sus últimos años a quien muchos llaman “San Romero de América”.
Diego Alejandro Núñez, de 7 años, llegó entre el grupo de peregrinos, nacionales y extranjeros, que el martes visitaron la casita que fue construida para Romero, en el patio de un hospital de caridad para enfermos de cáncer en la capital salvadoreña.
“En el colegio me han contando toda la historia, el jueves son 25 años del asesinato de monseñor Romero”, dijo a la AP el niño que llegó acompañado de su madre Guadalupe Mejía.
Mejía relató que, al igual que a Diego, “en el colegio me contaron la historia y en 1994 vine a visitar la casita de Monseñor… es algo especial para nosotros”.
“ÉL ES DEL MUNDO”
“Vienen muchos extranjeros, españoles, de Estados Unidos, japoneses, de América del Sur, porque monseñor Romero no es de los salvadoreños, es del mundo”, dijo a la AP la religiosa hondureña Litia Oseguera. Ella recibió al grupo de peregrinos.
“Aquí es donde él vivió, aquí está toda su historia, esa es la sotana que él tenía cuando lo mataron’”, dijo la religiosa. La casa, recientemente remodelada, muestra muchas fotografías de Romero.
El Arzobispo fue asesinado de un disparo al corazón cuando oficiaba una misa la noche del 24 de marzo de 1980.
El asesino no fue capturado y los responsables tampoco serán castigados debido a una amnistía, aunque un informe de la Comisión de la Verdad de Naciones Unidas determinó que el autor intelectual del crimen fue el extinto Roberto D’Abuisson, fundador de los escuadrones de la muerte y del actual partido en el Gobierno: Alianza Republicana Nacionalista.
“Yo ya había venido, pero quería ver otra vez la casa donde vivió, ver sus cosas’”, dijo a la AP Nicola Riva, un italiano de 28 años.
“La vida de monseñor Romero es importante y queremos saber cómo vivió, cómo murió”, agregó.
Con detalles y apoyándose en decenas de fotografías, entre ellas las que fueron tomadas por un periodista cuando Romero cayó abatido, la religiosa explicó cómo murió el Arzobispo. Los visitantes ya habían estado en el lugar: la pequeña capilla del hospital para cancerosos Divina Providencia.
“Las palabras se quedan pequeñitas para explicar lo que fue monseñor Romero”, dijo la religiosa Aracely Hernández, mientras daba una charla a los peregrinos.
“Dijeron que era comunista, pero él fue un hombre del Evangelio, él tomó la opción clara en favor de los pobres”, agregó.
Los restos del asesinado arzobispo Romero han sido trasladados a un monumento funerario levantado en su honor en la parte baja de la Catedral Metropolitana.
“Se hizo el traslado de los restos mortales de monseñor Romero a su sitio definitivo, donde va a estar en el presbiterio del altar de la cripta de Catedral, es un lugar mucho más digno, es un monumento muy amplio y valioso”, aseguró recientemente el Arzobispo capitalino Fernando Sáenz.
El prelado explicó que sobre la tumba de Romero, cuyos restos descansaban en otro sitio más modesto dentro de la Catedral, será colocada una obra en bronce trabajada en Milán, Italia, por el escultor italiano Pablo Borgi.