- A los 17 años dejó el hogar para enrumbarse a un país del que sólo conocía el nombre: Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), emblema del comunismo por varias décadas. Allí aprendió otro idioma y la profesión que hoy día la tiene manejando una dirección que al menos en Nicaragua es poco usual para mujeres: la de Suministros de Hidrocarburos
Amparo Aguilera
Cuando una se topa con Alba Lila Bermúdez, lo primero que sorprende es su estatura. Los más de 1.70 metros que mide su cuerpo la haría parecer europea, a no ser por la tez morena y sus facciones muy nicas.
Ella bien pudo haber hecho vida en la pasarela, pues aún con 43 años encima se conserva “en forma”. Sin embargo, pese a que vive pendiente de su apariencia, optó por la física, la química orgánica y las matemáticas.
Bermúdez viajó a la URSS donde estudió Ingeniería en Refinación del Petróleo en el estado que hoy día concentra a las transnacionales más importantes del crudo: Azerbaiján, cuando aún no había llegado a la mayoría de edad.
En ese sitio aprendió ruso, el idioma oficial de entonces, y una que otra palabra de la lengua nativa. “Esta nación es famosa por su petróleo blanco. Pero a mí de entrada lo que me sorprendió fue ver a mujeres con dentadura de oro y hasta con barba”, recuerda.
Aunque al final calaron los improvisados viajes que organizaba en sus vacaciones que le permitieron recorrer toda Europa, pues hoy día sigue viajando en el verano, al punto que ya maneja tres idiomas: ruso, inglés y español. “Y estoy aprendiendo el suizo”, adelanta. A lo que se agregan sus múltiples funciones como directora de Suministros de Hidrocarburos en el INE, entidad donde ya tiene nueve años de laborar.
“Me gusta lo que hago, estoy satisfecha hasta donde he llegado porque ha sido con mi propio esfuerzo. Es decir, lo que soy no se lo debo a nadie sino a mí misma y eso me llena de orgullo”, enfatiza.
Esa expresión es fuerte, ¿en realidad no le debe a nadie lo que es?
Mirá estando joven decidí dejar a mi familia para llegar a un país desconocido para mí, pero donde sabía que estaba mi futuro. Vi eso como una etapa que tenía que pasar si quería ser alguien en la vida, y ya ves me sirvió. Cuando yo regresé a Nicaragua encontré trabajo en Petronic. Allí estuve por diez años y me especialicé: comencé como ingeniera, y por mi capacidad terminé como jefa de un departamento técnico.
Tengo entendido que quienes viajaban a la Unión Soviética, en ese entonces, eran seguidores del gobierno sandinista y por eso tenían ese privilegio
En mi caso no fue así. Fijáte que la primera tanda que viajó a Rusia fue por sus notas. Yo me acuerdo que era una de mis hermanas la que tenía el cupo, pero al final no pudo. Entonces yo que tenía notas con buenas calificaciones lo tome y así fue que me fui para luego regresar en los ochenta.
¿Le gustó lo que encontró?
Sólo encontré a mi papá y a una de mis hermanas, porque casi toda la familia había emigrado al resto de la región (centroamericana) por la situación de entonces. Y eso fue difícil.
¿Cuál fue su aporte en esa década?
Bueno más que el trabajo, Petronic en realidad fue una etapa de aprendizaje, porque en mi profesión es la práctica la que te hace maestro.
Pero bueno, en Petronic iniciamos haciendo diseños de estaciones de servicios. Éste no era mi campo pero me fui especializando en esto. Diseñé la estación de Petronic de Estelí, Boaco y Jalapa… también estuve en la rehabilitación del plantel de El Bluff donde tenía que reparar los tanques viejos, era prácticamente hacerlos nuevos.
¿Por que se trasladó al INE?
En el INE necesitaban formar el Departamento Técnico de Hidrocarburos porque no había especialista para normar, regular, verificar lo que son las estaciones de servicios, los planteles y terminales. Entonces me propusieron que me viniera acá (al INE), me vine y formé el departamento donde estuve cinco años. Y mirá el que viene acá viene a aprender porque no es fácil encontrar gente que te reúna muchas especialidades o que te maneje un tema específico. Y si se encuentra se tiene que pagar bien y el Estado no tiene capacidad para eso.
Sin embargo usted ha aguantado dos períodos de Gobierno: me refiero al del ex presidente Arnoldo Alemán y del actual mandatario Enrique Bolaños.
Realmente, y lo que me gusta más es que son responsabilidades muy técnicas, muy profesionales. Es decir independientemente de la política que haya es un trabajo que no se escoge ni depende de criterios políticos porque si vas a inspeccionar una terminal o estación de servicios tenés que dar los dictámenes de acuerdo a lo que sabés, o sea no en base a políticas.
Me refería a lo económico, interpretando lo que usted ha dicho: el Gobierno no paga bien…
Bueno no tengo problemas con mi salario, pero ese asunto es con Recursos Humanos.
Retomando lo de las inspecciones y lo político ¿hasta qué punto funciona la transparencia considerando que el sector privado está bastante vinculado al presidente Bolaños?
Mirá nosotros hacemos nuestro trabajo y lo hacemos lo mejor que podemos. Hasta ahora no hemos tenido ese tipo de problemas que intentas referir. En realidad hacemos las inspecciones, revisamos diseños, damos las licencias como lo dice la Ley de Hidrocarburos : toda persona natural o jurídica puede meterse en este negocio pero cumpliendo los requerimientos, si no lo cumplís no te damos la licencia. De manera que si viene un recomendado viene a perder su tiempo.
¿Segura? ¿Rechazaría a un recomendado del presidente Bolaños?
Bueno, si eso llegara a pasar, porque no ha pasado, entonces le diría que se la de él (el Presidente). Pero nosotros no podemos porque tenemos que cumplir requerimientos. Imagináte quién va a asumir la responsabilidad de poner cualquier tubería en una estación de servicio o un plantel, o instalar cualquier sistema eléctrico. Con esto te quiero decir que son riesgos grandes que nosotros no estamos dispuestos a asumir.
Suena como una Margaret Thatcher, como una mujer implacable…
Mi hija dice que tengo carácter fuerte. Pero mirá en mi dirección (de Hidrocarburos) tenés que ver todo lo que es calidad, control, verificación, inspección, licencias y en eso hay que ser cuidadoso. Es un trabajo con mucha responsabilidad, que en realidad tomé por iniciativa propia.
¿Cómo así?
Cuando la plaza quedó libre, hace cuatro, cinco años, a mí nadie me la ofreció, yo la solicité, dije que me dieran la oportunidad porque estaba como responsable del departamento técnico, me la dieron y pude demostrar mi capacidad. La dirección (bajo su cargo) por ejemplo ya tiene el anuario estadístico en Internet desde hace dos años; y ya hay verificación integral en las estaciones de servicios, aunque claro ayudados por la Ley y normativas hasta de carácter ambiental. Incluso tenemos más normativas en borrador que van a venir a fortalecer el trabajo.
¿Por ejemplo cuáles?
La normativa de los cilindros que pronto se podría publicar, referida a la fabricación. Hay otra relacionada a la de mantenimiento de cilindros, transporte de combustible líquido y cilindros… éstas se están trabajando.
De cara al Tratado de Libre Comercio que Centroamérica y República Dominicana firmaron con Estados Unidos (DR-Cafta) ¿qué normativas nuevas hay o qué cambios?
Bueno de cara al tratado, y de la unión aduanera, ya trabajamos en la calidad de los combustibles y sus métodos de análisis. Propiamente en la parte de Hidrocarburos ya unificamos las especificaciones de los combustibles, claro tuvimos pegones porque Costa Rica por ejemplo le pone mente al aspecto ambiental entonces son más exigentes. Pero bueno, con el tratado la meta es que el combustible que echás en Guatemala sea el mismo que se consume en Costa Rica, Nicaragua… además la idea es que el equipo que se utilice para analizar los derivados sean los mismos en la región.
¿En relación a los precios, qué tanto ayuda eso. Estarán los centroamericanos pagando el mismo valor por el consumo?
No. Eso no te lo garantiza porque el mercado del combustible no está controlado por el Estado, a excepción de Costa Rica. Ya hay iniciativas que se enfocan en la instalación de una refinería para toda la región o el transporte del producto en un mismo barco para que luego se distribuya en las naciones centroamericanas, pero eso lleva tiempo, Nicaragua ya ha estado participando en reuniones a nivel regional, con la GTZ y la Cepal para analizar especificaciones técnicas de puertos, ver distribución, ver qué se puede hacer. Pero como te digo eso se tiene que estudiar bien.
A propósito de precios, ¿qué podemos esperar de la actual coyuntura donde el petróleo registró en los últimos días incrementos en su precio internacional?
Mirá estamos preocupados. De momento las condiciones que refleja el mercado internacional son para mantener una tendencia alcista. Pero tenemos que esperar a ver qué pasa, porque a como ya lo he repetido el movimiento del crudo está fuera de nuestras manos.
¿Aún si se pensase en alternativas más sostenibles como el aceite vegetal o el proyecto de tempate que usted misma ideó?
El problema con el primero es que en Nicaragua el aceite se requema, en una casa por ejemplo se usa varias veces. Con el segundo, aunque es rentable, requiere de miles y miles de hectáreas para realmente reemplazarlo por diesel. Eso implica despales, de manera que hay que jugar con varios factores económicos.
Pero a nivel mundial ya se está pensando en alternativas con recursos renovables, ésa es la opción del futuro.
Los países desarrollados están haciendo investigaciones, y gastando millonadas en eso. Nicaragua está participando en eso, una delegación de Petronic anda en un Congreso Mundial de Recursos Renovables. Es decir que si bien no estamos desarrollando alternativas con esos recursos, al menos estamos tratando de investigar y de meternos en eso, porque realmente nos vamos a quedar sin petróleo. Pero mientras tanto lo único que le queda a la gente es ahorrar combustible.
¿Y en su caso, qué le queda?
Seguir viendo oportunidades.
¿A corto plazo?
A como estamos ahorita que viene un intendente vamos a ver qué pasa. Esperamos que quien venga sea un profesional.
ATENTA A LOS MEDIOS
Alba Lila Bermúdez es la funcionaria del INE más accesible a los medios de comunicación. Siempre esta informada y lista para dar detalles ante cualquier eventualidad. “Yo hasta cuando me levanto voy con los medios, porque lo primero que hago es escuchar noticias”, confiesa.
Tiene una hija de 15 años, nueve hermanos y actualmente está casada con un sueco. Es creyente en Dios, aunque aclara que no es una “Susanita que va todos los días a misa”. Sin embargo en su oficina lo primero que salta a la vista es un crucifijo.
“Lo tengo allí para que me proteja. En cada nuevo día, yo me encomiendo a Dios. Pongo mi vida en sus manos, porque creo que uno tiene que ser agradecido. Sin Él no vale la pena la vida”, apunta.
A la fecha está perfeccionando su inglés, va al gimnasio y trabaja en nuevas normativas como la de Aceites y Lubricantes usados. “En esto nos estamos fortaleciendo”, señala optimista.
Además no deja pasar las oportunidades. “Soy de las que pienso que todo mundo tiene su estrella, y lo que tiene que hacer es aprovecharla sin perjudicar al prójimo y brillando con su propia luz”, puntualiza.