- Cura dice que no vio nada en una pared en donde una señora asegura ver el rostro de Cristo
Lucía Vargas C.CORRESPONSAL / CARAZO
El padre Fernando Téllez Báez, párroco de la Iglesia San Caralampio de Diriamba, dijo que él estuvo en el sitio en donde la señora María Teresa de Baltodano asegura ver el rostro de Cristo, pero no vio nada.
Y es que según Baltodano, en una de las paredes de concreto de su negocio ferretero, ubicado en el barrio San Caralampio de Diriamba, hay una figura que sobresale ya que a su juicio es la cara de Jesús crucificado.
“Desde hace 15 días quitamos unos ladrillos para venderlos y al quedar descubierta la pared comencé a ver el rostro del Señor”, comentaba María Teresa a toda la gente que se aglomeraba a su alrededor para saber a fondo sobre la supuesta aparición.
“No voy a poner en tela de duda la visión de nuestra gente sencilla y humilde y si esto induce a la bondad y motiva a la conversión, pues es muy bueno”, aseguró por su parte el sacerdote.
Agregó que cada quien debe tomarlo con su conciencia abierta a Dios, ya que coincidentemente ocurre al inicio de la Semana Santa.
PALIATIVO DEL DOLOR
El religioso hizo referencia que cuando hay problemas serios en los hogares y la gente busca con mayor fuerza a Dios, puede tener este tipo de paliativo en medio del dolor que vive.
El Padre dijo que no duda que Cristo pueda tener manifestaciones, pero tampoco afirma tal aparición. “En las nubes podemos ver muchas figuras”, dijo el sacerdote.
Téllez señaló que no se había comunicado con el cardenal Miguel Obando para hacerle saber el caso, simplemente porque no tuvo la visión de una aparición.
“Espero que esto sea un motivo para acercarse a la Iglesia y encontrar el rostro de Cristo en el prójimo pobre, enfermo, agobiado y encarcelado, para aquéllos que dicen que vieron y para los que no vieron nada, pues que se refugien en los sacramentos”, comentó.
El rumor de esta aparición ha provocado la aglomeración de mucha gente para ver de cerca y aunque muchos católicos no dieron crédito a la figura y consideraron que puede ser pura imaginación, otras opiniones fueron vertidas a favor.
En el sitio hay velas encendidas y el ambiente está perfumado con el tradicional corozo de la época.
La gente humilde se acerca al lugar y hace la señal de la cruz en signo de respeto.