- Ministro Guerra asegura que el corte de la ayuda de EE.UU. al Ejército es una onda fría que pasará
- Afirma que hay acuerdo para destruir más misiles
WASHINGTON Y MANAGUA/AP Y AFP
Nicaragua cumplirá su compromiso de destruir los misiles Sam-7, y el anuncio de Estados Unidos de suspender la ayuda militar es una onda fría superable, dijo a la AP el lunes el Ministro de Defensa, José Adán Guerra.
Un funcionario del departamento de Estado, no identificado, dijo en Washington que la ayuda fue suspendida porque Nicaragua no ha cumplido una vieja promesa de destruir unos 1,000 cohetes tierra-aire Sam-7 de los arsenales del Ejército.
El Ministro Guerra dijo a AP telefónicamente que el encargado de Negocios de Estados Unidos en esta capital, Peter Brennan, le informó verbalmente de un congelamiento de la ayuda, “pero no hemos recibido ninguna notificación oficial por escrito”.
Nicaragua cumplirá con su compromiso de destruir los misiles, pero dejará una reserva estratégica de unos 400 cohetes, aseguró.
Esa reserva, según Guerra, obedecería al plan de Balance Razonable de Fuerzas en Centroamérica que lidera el presidente Enrique Bolaños quien en un acto de buena voluntad ordenó destruir unos 1,000 misiles el año pasado.
ONDA FRÍA
El Ministro calificó el anuncio estadounidense como una onda fría que podemos superar. Esto ocurre en cualquier relación, enfatizó.
Guerra anunció que viajará a Washington la próxima semana para abordar el asunto con las autoridades estadounidenses.
Los cohetes fueron suministrados por la desaparecida Unión Soviética al régimen sandinista de los años ochenta.
La subsecretaria adjunta interina para asuntos políticos y militares del Departamento de Estado, Rose M. Likins, se reunió a finales del mes pasado con Bolaños y Guerra. Luego de su visita, ella declaró estar muy complacida de la reiteración del Gobierno, del Ejército y de la clase política de su compromiso de continuar con la destrucción y seguridad de los misiles.
Sin embargo, insistió en los temores de su país de que éstos puedan caer en manos terroristas.
Una reciente Ley de Armas aprobada por el Legislativo controlado por liberales y sandinistas, establece que el Presidente no puede mandar a destruir los misiles sin la venia del Legislativo.
Guerra dijo que algunos diputados sandinistas que se oponen a la destrucción total de los artefactos están de acuerdo en dejar la reserva de 400 cohetes.
LA AYUDA CORTADA
“Estamos hablando de un total de dos millones de dólares”, declaró ayer el vocero adjunto del departamento de Estado, Adam Ereli, al referirse a la ayuda congelada al Ejército Nacional.
“Quiero subrayar que se trata de una pequeña parte del programa completo de asistencia, que se acerca a los 46 millones”, agregó.
“Existen diferencias en Nicaragua y esperamos que se superen dichas diferencias y que la destrucción de los misiles pueda avanzar”, declaró el portavoz.
“Hemos acordado entre gobiernos que la destrucción de dichas reservas formaba parte de nuestro mutuo interés y del interés de la seguridad regional”, recordó el funcionario norteamericano.