- La llegada de Jimmy fortaleció
Pablo Fletes
En los años ochenta, los seguidores leoneses siempre tuvieron el orgullo de decir que contaban con el mejor infield de la época.
Y había que creerles, porque los melenudos tenían a Julio Medina y Arnoldo Muñoz como la llave de dobles plays, además de Ariel Delgado en la tercera base, un sólido bateador y un gran defensor de ese costal.
En primera, alternaron a varios buenos primeras bases como Ricardo Gamboa y Manuel Penado, los que no enfrentaron muchos problemas por la enorme capacidad de Muñoz, Medina y Panal lanzado a ese costal, como también lo hicieron por muchos años en la Selección Nacional.
El catcher fue Salvador “El Chele” Vanegas, quien defensivamente era uno de los mejores de los desaparecidos “Pomares”. Era un gran robador de señas y era efectivo conteniendo el ímpetu de los corredores sobre las bases.
Sin embargo, el Bóer presentó el fin de semana un infield que sólo en la Selección se podría reunir.
Jimmy González pidió su baja del Rivas y apareció enfundándose el uniforme de la Tribu. Defendió el segundo costal y llegó a completar un infield brillante, con Bayardo Dávila en el campo corto, Henry Roa en tercera, Sandor Guido en primera base y Marlon Abea detrás del plato.
Se dice fácil, pero ese infield tiene tanta calidad que es el mejor de la Liga y quizás de los últimos tiempos, superior al presentado por el León de los años 80 y sólo comparable a cualquiera que se pueda formar en una Selección Nacional con los mejores elementos disponibles.
“Esta llegada de Jimmy vino a mejorar la calidad de nuestro cuadro. Creo que cualquiera quisiera tener este infield, porque hay mucha seguridad en cada uno de nosotros”, indicó Roa, quien en León sustituyó a “Panal” Delgado como el dueño de la antesala.
“No me gusta decir que tenemos a los mejores en cada posición, porque no podemos olvidarnos de Norman Cardoze o Edgard López, pero tenemos un infield bien fuerte y prometedor”, añadió.
Roa valoró que la llave de Jimmy-Dávila es muy seguro, aunque quizás es un poco menos impetuosa la que formó Jimmy con Edgard López en Rivas.
“Ahora nadie tiene esa combinación de la seguridad de Bayardo más la rapidez de Jimmy, algo que nos debe ayudar mucho para el futuro en la Liga”, dijo Roa.
Al respecto, González valoró que se siente cómodo de jugar nuevamente con Dávila porque se conocen desde que ambos jugaron con los Tiburones del Granada.
“Desde los 16 años comencé a jugar con Bayardo, lo conozco bien y creo que no tendremos problemas para salir adelante… Todo mundo sabe que tenemos un infield bien respetado, pero tenemos que hacer nuestro trabajo para cumplir con esas proyecciones que existen alrededor de nosotros”, comentó González.
FALTA NEMESIO
Cuando se habla del Bóer, un nombre que rápidamente viene a la mente es el de Nemesio Porras.
El tradicional inicalista indio no jugó esta campaña de la Primera División por sus compromisos laborales y planes con la Academia del Bóer de la Liga Profesional para buscar prospectos para el beisbol nacional y la organización de los Marineros de Seattle, para la cual trabaja como scout.
Sin embargo, su lugar fue ocupado por Guido, el brioso primera base leonés que en este momento, es el mejor primera base defensivo de la Liga, además de su probada calidad como bateador en momentos de mucha exigencia.
“Esta adquisición de Jimmy fue clave para mejorar en la totalidad del infield. Sabemos que jugando bien, seremos claves para lograr la clasificación”, dijo Guido.
El joven primera base aceptó que nunca había jugado en un infield de tanto nivel, posiblemente con los mejores en cada posición.
“Cuando estuvo en León tuvimos un gran infield con Roa, Luis Pestana y Julio Vallejos, pero creo que éste de ahora es uno de los más compactos del beisbol nacional”, añadió Guido, quien le pisa los talones a Nemesio como su posible sustituto como el mejor inicialista del beisbol pinolero.