Ricardo Sánchez Calero
Los ministerios de Gobernación y Defensa son creados con el fin de brindar seguridad y protección a los ciudadanos nicaragüenses en todos los aspectos que puedan representar algún tipo de peligro para la vida de las personas dentro del territorio, amenaza de cualquier tipo causada por una entidad nacional o extranjera.
En la actualidad, ¿cuáles son las funciones de estos ministerios ante las problemáticas sociales que atraviesa el país? Uno de ellos maneja a la Policía Nacional y el otro maneja el Ejército de Nicaragua. Pero, ¿estas instituciones están cumpliendo con las verdaderas necesidades de la sociedad nicaragüense?
A diario, por los medios de comunicación nos enteramos de cuán peligrosas están las calles de Nicaragua, de cuánto han proliferado los grupos delincuenciales llamados pandillas, de cuántas muertes y atracos realizan estos grupos y del terror que han implantado en la ciudadanía a desplazarse libremente en las calles, tanto de la capital como de los departamentos. La población se siente a merced de los delincuentes agrupados.
La Policía Nacional es incapaz de sofocar estas agrupaciones. Aunque esta institución en sus informes a la población hable de cifras de bandas desarticuladas, de disminución del delito, la realidad es que estos grupos están allí, en los barrios, en las calles, al acecho de sus víctimas que son los mismos pobladores, los cuales ya no son únicamente asaltados e intimidados con cuchillos, armas verdaderas o hechizas, ahora el modo de operar es el asesinato placentero de la víctima.
La Policía argumenta que no tiene presupuesto, que no hay gasolina para las escasas patrullas con las que cuentan, que no hay suficientes efectivos para movilizarlos hasta las escenas de los crímenes, si estos elementos impiden a la Policía Nacional la gestión de brindar seguridad a la población, entonces la Policía está reducida al trámite burocrático dentro de las estaciones policiales. ¿Quién resguarda a la población de las pandillas?
El Ejército de Nicaragua, ¿qué función está desempeñando en estos momentos? ¿Qué hace este organismo castrense para compensar el presupuesto asignado que sale de los impuestos del pueblo? ¿Qué hacen todo el día los miembros del Ejército si raras veces se les ve en el territorio nacional? Su presencia física se ha limitado a la custodia permanente de las fronteras. Si la Policía Nacional argumenta que está imposibilitada para enfrentar la problemática de las pandillas, ¿por qué el Ejército no toma parte activa de esta problemática social?
El Ejército de Nicaragua bien podría combinarse con la Policía Nacional y llevar un plan conjunto de patrullaje en los barrios, en vista que no se tiene conflicto internacional o nacional de carácter militar. La presencia de los militares en las calles de la nación contribuiría a la disminución del delito, y como consecuencia a la seguridad de los pobladores.
Los poderes del Estado, Ejecutivo y Legislativo, ante esta realidad que cada día se incrementa deberían crear una ley antipandillas o agrupaciones de grupos que acechan comúnmente en las noches para cometer sus fechorías. Así se brinda protección ciudadana constitucional a la población, a la vez se da a Nicaragua una mejor imagen ante la vista del posible inversionista.
Estas agrupaciones modernas en Nicaragua no alcanzan aún los niveles de organización que estos grupos poseen en el resto del área, no esperemos que ante la inercia de las instituciones del Estado por frenar este fenómeno social el ciudadano común tome la ley en sus manos, o más aún, que los hoy grupos de antisociales apodados pandillas lleguen dentro de poco a convertirse en grupos de antisociales autoproclamados maras.
El autor es administrador de empresas