- Hay fisuras en las paredes de este centro que costó 15 millones de dólares
Adolfo Olivas Olivas/Corresponsal
ESTELÍ.- Los modernos quirófanos del Hospital San Juan de Dios de Estelí quedaron inhabilitados totalmente producto de fisuras en las paredes provocadas, aparentemente, por fallas en la construcción del edificio, cuyo costo ascendió a 15 millones 136 mil 269.51 dólares.
Recientemente un pequeño tornado averió el techo y también causó rajaduras en las paredes de los cuatro quirófanos destinados a intervenciones quirúrgicas de ortopedia, ginecología, cirugías y casos sépticos.
Las autoridades del citado centro asistencial se vieron obligadas a enviar a los pacientes que necesitaban de operaciones de emergencia al Hospital Pedro Altamirano de La Trinidad, mientras que las cirugías selectivas quedaron suspendidas.
Un especialista enviado por las oficinas centrales del Ministerio de Salud (Minsa) recomendó el cierre de los cuatro quirófanos, en espera de que expertos en estructuras, realicen un diagnóstico exhaustivo de los desperfectos.
“Todo hace indicar que es un problema en la construcción, porque un simple tornado no es para que rompa las paredes”, expresó la doctora Marcia Gómez, subdirectora del Hospital San Juan de Dios de Estelí.
La doctora Gómez señaló que en los quirófanos realizaban diariamente entre 10 a 15 operaciones, conllevando su cierre a un serio problema para la población esteliana, más aún cuando un paciente en estado grave corre el riesgo de fallecer en el camino al ser trasladado a La Trinidad, 22 kilómetros al sur de Estelí.
La funcionaria aseguró que esperan un equipo de especialistas de las esferas centrales del Minsa para que determine si reabren o no las salas de operaciones.
La doctora Gómez opinó que una de las alternativas para resolver la problemática parcialmente es la instalación de quirófanos en emergencia y en la sala de atención a mujeres embarazadas.
HISTORIAL
Este hospital fue inaugurado el 8 de enero de 1997, en medio de denuncias de corrupción registradas en la construcción y equipamiento, ya que el consorcio español Ibadesa-Maffei incumplió con el convenio original.
El entonces presidente de la junta directiva del Silais (Sistema Local de Atención Integral a la Salud de Estelí), obispo Abelardo Mata, calificó el hospital como “un cajón vacío que sólo es fachada” y destapó una serie de irregularidades que rodearon la construcción y equipamiento del citado centro asistencial.
Monseñor Mata hizo pública una serie de denuncias que incluyó la desviación de equipos y ambulancias a otros hospitales del país y así como la sobrevaloración de equipos instalados.
El 22 de agosto de 1998 la Contraloría General de la República dio a conocer que decenas de equipos médicos pertenecientes a las áreas biomédica, mecánica y eléctrica del hospital, se encontraban severamente dañadas, descalibrados y con fallas de fabricación, accesorios y repuestos, entre otras inconsistencias, pero al final el gobierno del presidente Arnoldo Alemán no recurrió judicialmente porque supuestamente el Minsa e Ibadesa-Maffei “se arreglaron amistosamente”.