- Dos alumnos llamaron alertando de una supuesta bomba en el colegio
Lucía Vargas C.CORRESPONSAL / CARAZO
Roman, Times, serif»>
Llamadas ponen en vilo a estudiantes con falsa alarma
| Dos alumnos llamaron alertando de una supuesta bomba en el colegio |
Lucía Vargas C.
CORRESPONSAL / CARAZO
El uso de celulares por alumnos de secundaria está siendo cuestionado por las autoridades policiales de Carazo, luego de comprobarse que en un centro privado dos adolescentes llamaron a la dirección de su instituto para advertir que una bomba explotaría en el sitio, lo que al final resultó una simple broma.
La comisionada Elsa Moján, Jefa de la Policía de Carazo, lamentó este tipo de incidentes e hizo un llamado a los padres de familia para que controlen el comportamiento de sus hijos, ya que se puede volver irresponsable, como en este caso.
Moján confirmó a LA PRENSA esta información que se mantuvo bajo estricto sigilo por la institución policial desde el pasado 3 de marzo, fecha en que se dio la broma de mal gusto por parte de los estudiantes.
La jefa policial señaló que por cuestiones de seguridad para el centro y los familiares de los muchachos irresponsables que hicieron esta broma, no habían dado a conocer el hecho y por lo tanto tampoco revelarán nombres ni lugar.
JUEGO COSTOSO
Según el informe oficial de la Policía, el suceso ocurrió a las 10:00 de la mañana del pasado 3 de marzo, cuando una voz masculina que no se identificó, alarmó a los docentes y autoridades del centro de estudios, tras la amenaza de que en pocos minutos una bomba haría desaparecer el edificio y a sus ocupantes.
Moján explicó que la Policía se presentó al lugar sin hacerse notar para no causar pánico entre los alumnos e inició la investigación.
Aseguró que hubo una segunda llamada, donde la voz masculina advertía que si no actuaban rápido harían explotar el artefacto, por lo que se vieron obligados a evacuar a todos los alumnos y personal docente.
Para investigar el caso la Policía movilizó fuerzas desde Managua e hizo uso de las técnicas indicadas en este tipo de incidentes, las que revelaron los dos números de teléfonos celulares de donde se habían realizado las llamadas de alarma, resultando que pertenecían a dos alumnos del mismo colegio.
Ambos adolescentes aceptaron su culpa y dijeron que sólo se trataba de una broma. Éstos fueron entregados a sus padres y a la dirección del instituto, donde se les sancionaría, dijo Moján.
La jefa policial dijo que el caso se esclareció en pocas horas, para lo cual la institución policial hizo esfuerzos muy costosos, desde el punto de vista económico y humano, por lo que llamó a la reflexión a los jóvenes y a personas inescrupulosas que motivan estos acontecimientos lamentables.