Elízabeth Romero
Roman, Times, serif»>
Gobernación justifica expulsión de extranjero
Elízabeth Romero
Un norteamericano expulsado del país a finales de enero pasado supuestamente tenía un amplio historial delictivo. En Nicaragua guardaba prisión por un homicidio cometido en el país.
El Ministro de Gobernación, Julio Vega Pasquier, confirmó la expulsión de Omar Luis Loureiro, perseguido por la justicia de su país por cometer un asesinato en primer grado y quien guardaba prisión en el penal de Granada.
El asesor legal del Ministerio de Gobernación, Jesús Castillo, manifestó que el norteamericano tenía un “rosario de antecedentes de toda clase de cosas”, entre los cuales mencionó fraude, malversación, robo a mano armada, lo cual lo convertía en una persona peligrosa.
Se valoró que era una persona “nociva para el país”, dijo Castillo.
De acuerdo al artículo 29 de la Ley de Migración, ese Ministerio tienen la potestad “de cancelar la estancia de un extranjero cuando así lo determinen las razones del orden público, defensa, seguridad interior o cuando con su conducta contravenga los principios e intereses del Gobierno de Nicaragua”, explicó Vega.
El titular de Gobernación reiteró que la potestad del Gobierno de Nicaragua “es absoluta” en cuanto a determinar la expulsión de un extranjero, así como de otorgarle o no la residencia temporal o permanente, aunque sea casado y tenga hijos con una nicaragüense, pues no pierde su condición de extranjero.
El norteamericano remitió a LA PRENSA una carta manuscrita desde la cárcel de máxima seguridad en el Condado de Broward, Ciudad Fort Lauderdale, Florida, Estados Unidos, a través de la cual explica que fue víctima de una supuesta expulsión ilegal.
Explica Loureiro que el delito que cometió en Estados Unidos es penado en ese Estado con la muerte, si el jurado al cual será sometido lo encuentra culpable.
Loureiro asegura que fue entregado a agentes del FBI y funcionarios de la Embajada Americana en Managua.