Roberto Pérez Solís
Después de un período de consenso con sindicatos, cámaras de comercio, empresas médicas previsionales, empresarios y los principales actores políticos del país el Superintendente de Pensiones, Ramiro Sacasa, elaboró una propuesta completa de lo que tendría que ser la nueva ley de la seguridad social.
Esta propuesta, según el superintendente, es la mejor manera de optimizar el nivel de cobertura y control de los recursos de los miles de trabajadores beneficiados por el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).
Las reformas a la actual ley serán integrales en la rama de enfermedad y maternidad al ampliarse la protección de la salud del trabajador.
En la rama de invalidez, vejez y muerte se implementará un modelo de creación de reservas con aportes fiscales del Estado y asegurará la indemnización del valor de las pensiones.
“El aporte inicial del Presupuesto General de la República será de 377 millones de córdobas que permitirá la creación de reservas en el largo plazo, logrando el equilibrio en 43 años”, dice la propuesta.
Mientras, que en las reformas a la rama de riesgos profesionales se incrementará la protección por incapacidad permanente y se resguardará la seguridad ocupacional del trabajador.
MEJOR ADMINISTRACIÓN
“Hay que planificar la optimización de los recursos de cada rama, ya que muestran una subutilización entre un 23 a un 58 por ciento para algunas de ellas. Además, se establece un techo de los gastos administrativos del 6 por ciento sobre los fondos recaudados permitiendo mejorar la eficiencia operativa del INSS”, dice parte del documento.
El impacto financiero de los cambios en las coberturas y beneficios del INSS se dice que tendrá un resultado favorable, al estimarse que los ingresos generados por la reforma y el superávit existente de las ramas incrementarán en 997 millones de córdobas por sólo 240.55 millones de egresos, lo que refleja un excedente de 756.45 millones de córdobas.