- Preocupación en México por milicias armadas en Arizona que cazan a indocumentados
MÉXICO/AGENCIAS
Washington no aprobará “nada ilegal” para detener a indocumentados en la frontera con México, afirmó la Secretaria de Estado de EE.UU., Condoleezza Rice, en relación a la disposición de milicianos de Arizona en capturar inmigrantes indocumentados por cuenta propia.
“Estados Unidos tiene un sistema federal, pero el Gobierno no puede aprobar ni aprobaría ningún medio que vaya más allá o fuera de la ley en cuanto temas de inmigración”, dijo Rice en una conferencia de prensa en Ciudad de México.
La migración es un asunto que “debe ser enfrentado por las autoridades migratorias”, señaló Rice al ser interrogada sobre la intención de civiles estadounidenses en Arizona de frenar la entrada de indocumentados.
Rice concedió una rueda de prensa conjunta con el canciller mexicano Luis Ernesto Derbez, durante una gira de unas horas al país.
EL PROYECTO MINUTEMAN EN ARIZONA
Añadió que su gobierno trabaja “muy de cerca” con las autoridades mexicanas para asegurarse que la frontera común sea lo más segura posible y subrayó que “es muy importante que las leyes de los Estados Unidos sean respetadas”.
Varios estadounidenses en Arizona se han sumado al llamado Proyecto Minuteman, autodesignándose agentes civiles para el patrullaje fronterizo.
Su propósito es impedir el ingreso de indocumentados y han dicho que patrullarán un tramo de 65 kilómetros a lo largo de la frontera de Arizona con México.
El Gobierno de México ha reaccionado con indignación sobre esa iniciativa y ha advertido que realizará todo lo que esté a su alcance para impedir que indocumentados mexicanos sean agredidos.
Cada año, según datos oficiales, se producen casi medio millón de cruces ilegales de mexicanos hacia Estados Unidos, y en ese país viven unos 4.5 millones de mexicanos indocumentados.
Rice dijo también que habló ayer con el Presidente mexicano, Vicente Fox, y el canciller Ernesto Derbez, sobre el fenómeno global de inmigración y de la propuesta mexicana de suscribir un acuerdo para regularizar a los indocumentados.
“Hemos hablado de la inmigración y del compromiso por parte del presidente (Bush) hacia un sistema (migratorio) que sea humano y que reconozca las realidades económicas entre los dos países”, enfatizó.
CRÍTICAS A CHÁVEZ
El Departamento de Estado de EE.UU. pintó el miércoles un cuadro penumbroso de la situación de la democracia en América Latina. El Subsecretario de Estado para Asuntos Hemisféricos, Roger Noriega, dijo directamente que lo que está ocurriendo en Venezuela no contribuye a mejorar el panorama.
Estados Unidos teme que el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, exporte su “modelo fracasado” a otros países de América Latina, dijo Noriega, y le pidió que gobierne de “manera más democrática y permita emerger a la oposición y a una prensa libre”.
“Si Estados Unidos y los vecinos de Venezuela ignoran la afinidad cuestionable del presidente Chávez por los principios democráticos, podríamos terminar pronto con una Venezuela más pobre, menos libre y sin esperanzas que busca exportar su modelo fracasado a otros países de la región”, dijo Noriega en una audiencia en una subcomisión de la Cámara de Representantes.
Robert Menéndez, congresista demócrata, sostuvo que los recientes acontecimientos en Bolivia nos dicen que no podemos ignorar la fragilidad de la democracia regional, donde la pobreza, frustración y pérdida de fe en lo que llamamos democracia es persistente.
Criticó al presidente George W. Bush por su falta de una política hacia Latinoamérica, excepto en los campos de la seguridad y el narcotráfico y de recortar más bien las partidas de ayuda para la promoción del desarrollo socioeconómico.
Noriega refutó la versión y mencionó que Bolivia, Honduras y Nicaragua están en camino de beneficiarse con la llamada Cuenta Reto del Milenio, y que seguirían por ese mismo camino Paraguay y Guyana.