Moisés Martínez
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Disputa legal entre Enitel y Bellsouth
Moisés Martínez
Las raíces de la mayor disputa legal en la historia legal de las telecomunicaciones del país, radican en la mala fe y el oportunismo mostrado por parte de las anteriores administraciones tanto de la Empresa Nicaragüense de Telecomunicaciones (Enitel) y la operadora de telefonía celular BellSouth durante la firma de un acuerdo de interconexión.
Una fuente vinculada al sector de las telecomunicaciones y que conoció de cerca las negociaciones entre ambos operadores para definir el porcentaje correspondiente a cada uno de los ingresos obtenidos por las llamadas de Larga Distancia Internacional Entrante (LDIE), relató los entretelones de estas discusiones que dejan en evidencia cómo ambos operadores quisieron aprovecharse el uno del otro.
Para mayo del 2003, cuando se estaban finiquitando las negociaciones por este caso que actualmente se encuentra en proyecto de sentencia en la Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia, Enitel era administrada por el consorcio hondureño Megatel, mientras que Telefonía Celular de Nicaragua estaba en manos de la estadounidense BellSouth Internacional.
La fuente relató que el problema en este caso fue que Enitel ofreció a BellSouth pagarle 0.1216 dólares por cada minuto de cualquier llamada internacional que entrara a Nicaragua por medio de un celular de esta compañía.
Para poder asumir esta tasa, Enitel, que tiene la exclusividad de la larga distancia internacional, le aseguró a BellSouth que cobraría una “sobretasa” a los denominados “carriers” internacionales, empresas especializadas en brindar el servicio de conexiones de larga distancia internacional.
Para el 2003, la tasa autorizada por Telcor para cobrarle a los “carriers” era de 12 centavos de dólar por minuto (actualmente es de 18 centavos).
La fuente comentó que algunos funcionarios de Telcor, que tenía que dar el visto a este acuerdo, cuestionaron a Enitel por esta oferta, aduciendo que no sería sencillo convencer a los “carriers” de que asumieran esa “ sobretasa” que resultaba en un cobro de 24.16 centavos de dólar por minuto hablado.
No obstante, Enitel convenció a Telcor y a Bellsouth de que tendría el beneplácito de los “carriers”.
De acuerdo a la fuente, en lo que radicó la mala fe entre sí de ambos operadores, fue en precisamente el hecho de que firmaron el acuerdo de interconexión, con el visto bueno de Telcor, sin establecer los procedimientos para aplicar el cobro del porcentaje de la factura.