- Alcalde pedirá más ayuda a Japón
Anne Pérez Rivera
Un jardín clásico y el afamado Monte Fuji del Imperio del Sol Naciente, a la par del volcán Momotombo, al menos en réplica, forman parte del nuevo parque japonés-nicaragüense, inaugurado la tarde de ayer.
El nuevo parque capitalino es parte del proyecto de mejoramiento urbano, desarrollado por la Alcaldía de Managua. Su inauguración se dio en el marco de la celebración del 70 aniversario de las relaciones diplomáticas entre Japón y Nicaragua.
El embajador japonés, Mitsuhiro Kagami, afirmó que las relaciones entre Nicaragua y Japón siempre han sido muy buenas, y que “seguiremos ayudando a este país por mucho tiempo”.
DOS CULTURAS UNIDAS
La obra tuvo un costo de un millón 91 mil 559 dólares, de los cuales el Gobierno japonés aportó un millón de dólares, mientras la alcaldía capitalina puso el fondo restante.
El parque tiene una extensión de 8,119 metros cuadrados. En toda esta área se ubica un parque al estilo nicaragüense, un parque de estilo típicamente japonés y un edificio de arquitectura tradicional japonesa. Este último está destinado a la realización de actividades culturales educativas y a la promoción del cuidado del medio ambiente.
COOPERACIÓN EFECTIVA
“La cooperación japonesa ha sido muy efectiva porque está dirigida a las verdaderas problemáticas de la población”, afirmó el edil capitalino Dionisio Marenco, quien afirmó que “debido a esa efectividad, estamos pensando en la posibilidad de pedir ayuda en la compra de camiones de recolección de basura y además revisaremos el proyecto de los semáforos, porque queremos ver si conseguimos otra tanda”.