- Vive con sus padres chinandeganos en Miami
Carol MunguíaCORRESPONSAL / CHINANDEGA
Al regazo familiar, que tanto extrañó, regresó sano y salvo de la línea de fuego, el nicaragüense Róger Quintero Martínez de 20 años, miembro del batallón norteamericano, quien partió de la base militar de North Carolina, Estados Unidos.
Después de siete meses de trabajo en Irak, el soldado enlistado en el Ejército de Estados Unidos, fue recibido por sus padres, los occidentales Róger Quintero de León y Gloria Martínez, de Posoltega, en su hogar establecido desde hace varios años en Miami.
Quintero salió de Nicaragua, acompañado de sus padres, en busca de una mejor preparación, una vez ambientado decidió pertenecer a las filas militares por la oportunidad de estudios.
“Si te aceptan en el Ejército, ellos te pagan los estudios universitarios y tenés un mejor futuro”, afirma aunque reconoce que le impactó que su primera tarea fue ir a Irak.
DURA EXPERIENCIA
“Fue duro. Se desarrolla la solidaridad y el compañerismo, pero se sufre por el clima, por lo inhóspito del desierto y la inseguridad que se vive”, manifestó.
Vía telefónica, LA PRENSA conoció que gozó de tres días de permiso y a partir del 5 de marzo tendrá vacaciones.
BUSCA VACACIONAR EN UN LUGAR DE PAZ
Ahora piensa utilizar esos días de descanso para ir a un lugar donde haya paz, la que tanto anhelaba en sus noches de descanso.
LO PRIMERO QUE PIDIÓ FUE COMIDA NICARAGËENSE
“Pidió comida típica nicaragüense de desayuno y nuestra carne asada”, confesó su madre emocionada de ver a su hijo sin ningún rasguño, pues temía que corriera la suerte de otros compañeros que regresaron sin vida.
La comunidad nicaragüense, en South West, Miami, donde ellos residen, se mostraron contentos de verlo regresar.