- Lámpara con diluyente explota y le quema todo su cuerpo
Luis Alemán Saballos
Skarleth Chow Castellano, de 16 años, se recupera satisfactoriamente en sala de quemados del Hospital Antonio Lenín Fonseca, pero necesita con urgencia ayuda para comprar medicamentos.
La joven, originaria de Sandy Bay, Región Autónoma del Atlántico Sur, resultó con la mitad de su cuerpo quemado al explotar una lámpara a la que le puso diluyentes mientras estaba encendida.
“La lámpara estaba encendida y así le puso diluyente en vez de gas, entonces explotó quemándola toda”, relató la señora Margarita Chow, madre de la joven lesionada.
El hecho ocurrió el pasado 10 de febrero en horas de la noche y la explosión provocó un incendio de grandes proporciones que destruyó totalmente la casa pastoral donde vivía la joven quemada.
“Perdimos todo, instrumentos musicales, equipos de sonido, todo lo que había para los servicios religiosos de la Iglesia Maranatha Pentecostés”, aseguró Chow.
EN LLAMAS
Según relató la mamá de Skarleth, su hija quedó envuelta en llamas y pegaba gritos desesperados.
“Entonces le tiramos una sábana para apagar las llamas, no sé cómo hice, pero la cargué en mis brazos por una ventana que estaba en el segundo piso de la casa, me pasé a un árbol de nancite y me bajé por las ramas, ella estaba desmayada”, relató.
Según la señora Chow, el estado de su hija ha mejorado pero necesita de las pomadas Ceftazidima de un gramo y de Ketaconazol, para reducir una infección en sus lesiones.