- Bebé arrollado accidentalmente por su abuelito fue sepultado en medio de escenas de dolor
- Temen por la salud del abuelito del niño quien sufrió una crisis emocional ante la tragedia
Luis Alemán Saballos
En medio del dolor y el llanto de sus familiares ayer fueron sepultados en el cementerio de Las Banderas, municipio de Tipitapa, los restos del niño Benjamín Isidro Cardoza Rojas, de un año.
El menor murió la mañana del pasado jueves en el Hospital Antonio Lenín Fonseca, cuatro horas después que fue golpeado por la camioneta Nissan, placas 191-640, de color azul, conducida por su abuelito materno, Isidro Benjamín Rojas, de 47 años, en lamentable accidente ocurrido en el garaje de la vivienda, frente al colegio José Dolores Estrada.
LLANTO Y FLORES
En la sala de la casa familiar, en el mismo lugar donde el pasado 29 de enero le celebraron a Benjamín Isidro su primer año de vida con una alegre piñata, estaba el ataúd conteniendo sus restos, en medio de ramos de flores silvestres.
“Fue alegre, una piñata de Winnie Pooh, que la disfrutó mucho”, recuerda su mamá, Norma Rojas, quien estaba destrozada por el lamentable accidente.
“Era un niño muy alegre, con una energía increíble y además los ojos de la cara de mi papá”, afirmó Rojas.
LOS GRITOS
La madre del pequeño relató a LA PRENSA que todo fue muy rápido. El pequeño comía en la casa contigua de donde ocurrió el accidente, donde la familia tiene una pequeña pulpería.
“Yo lo estaba buscando dentro de la pulpería, pero él había salido al patio a encontrarse con su abuelito que acababa de llegar de hacer un mandado”, detalló Rojas.
Según la mamá, todo fue muy rápido, cuando salió al patio escuchó el grito desgarrador de su hermana menor que pedía ayuda para el menor que yacía bajo la camioneta.
«LO MATÉ, LO MATÉ»
Isidro Benjamín Rojas, abuelo materno del niño fallecido, no pudo dar su versión sobre el hecho.
Como consecuencia del impacto emocional que sufrió por el accidente su estado de salud se complicó, relató su hija Norma Rojas.
“Está inconsolable, preferimos que no hable para que pueda descansar y reponerse del impacto”, aseguró.
Estaba desesperado, gritaba que lo había matado, “yo lo maté hija, maté a mi nieto”, gritaba descontrolado don Isidro, mientras pedía ayuda para llevar al niño a un hospital.
LO MANTUVE CON VIDA
Como consecuencia del golpe que recibió al retroceder la camioneta, el niño perdió el conocimiento pero según su mamá aún lograba abrir los ojos.
“Yo lo tomé en mis brazos, le daba respiración boca a boca, así lo mantuve con vida hasta que llegamos al Hospital Alemán Nicaragüense”, relató la adolorida mujer.
“Creo que me escuchaba porque cuando yo le decía que no lo dejaría morir, él me miraba y como que me quería decir algo”, detalló.
DESTROZADOS
Felícito Isidro Rojas, padre de don Isidro Benjamín, abuelo del niño fallecido, relató que la familia está destrozada por el accidente y que su hijo no ha podido recuperarse del impacto.
“Está delicado de salud y recayó por el dolor que sufrimos”, dijo Rojas, quien aseguró que el pequeño era la alegría de la familia.
“Isidro quería al niño como si fuera su propio hijo, fue un lamentable accidente”, señaló.
Por su parte, la señora Ana Isabel Rodríguez, amiga de la familia, dijo estar consternada por el hecho y recordó que la familia del niño es una de las más queridas de la comarca Las Banderas.
“Don Isidro necesitará mucha ayuda, él se culpa por lo que ocurrió y no deja de llorar, está muy mal por lo que pasó y no es su culpa”, dijo Rodríguez.
NO HAY DENUNCIA
Familiares de Benjamín Isidro Cardoza Rojas dijeron que no presentarán denuncia del hecho ante la Policía. Esto fue confirmado por oficiales de la delegación de Policía de San Benito, quienes aseguraron que el accidente donde pereció el menor no fue denunciado y por lo tanto no sería investigado por esa institución.