EFE, AFP
MAGUNCIA, ALEMANIA.- El Presidente de EE.UU., George Bush, y el canciller alemán, Gerhard Schroeder, demostraron ayer su voluntad de aparcar las diferencias pasadas y presentes por el bien de una relación bilateral que, según reconoció el mandatario estadounidense, es fundamental para la alianza transatlántica.
Alemania, dijo el Presidente durante la visita de siete horas que realizó a la ciudad alemana de Maguncia para entrevistarse con Schroeder, es importante para EE.UU. porque sin una “buena relación con este país” no puede haber “buena relación con Europa… y Europa es el aliado más cercano de América”.
Por eso, explicó, el hecho de que Alemania sea la única etapa realmente bilateral de su primera visita al extranjero tras la reelección no es una casualidad.
Bush y Schroeder expresaron su acuerdo para privar a Irán de armas atómicas y reactivaron sus relaciones en una cumbre en Alemania.
El canciller destacó la existencia de “objetivos comunes entre europeos y norteamericanos” para evitar que Irán se dote de armas nucleares”.
Unas 10 mil personas protestaron contra la visita de Bush en Maguncia.