- Maquinarias les pasaron encima, pero la empresa que construye zona franca no reportó incidente
- Urnas con antigüedad entre 1300 y 1500 años, del Período Ometepe
Leslie Ruiz Baldelomar
Una cantidad no precisada de piezas precolombinas fue destruida en las últimas semanas, durante el proceso de preparación del suelo de lo que será la zona franca de capital coreano Astro Nicaragua S.A., en Tipitapa.
El arqueólogo Ramiro García, director del Departamento de Investigaciones Antropológicas del Museo Nacional, asistió al lugar y constató mediante el análisis realizado a pedazos de piezas que guardaban los obreros en una de las casetas, que se trata de urnas funerarias precolombinas pertenecientes al Período Ometepe.
“Esta zona franca en construcción está ubicada donde fue la hacienda La Majada. En una zona limitada de la misma se observó entre cuatro y cinco entierros en urnas funerarias con vestigios de restos humanos. La cerámica está asociada al tipo conocido como Sacasa Estriado. Se puede tratar de entierros primarios o secundarios, que están fechados cronológicamente entre 1,350 y 1,550 años d.C”.
Noel Gutiérrez Gutiérrez, supervisor de medidas de la empresa Trayma Ingenieros, encargada de la preparación del suelo, reveló que el primer hallazgo fue hecho hace unos 15 días.
Explicó que mientras hacía su trabajo “el Caterpillar (vehículo pesado usado para este tipo de obra) destapó las urnas. Eran como cuatro ollas grandes, con huesos desintegrados. Sólo el fondo de una medía 60 centímetros, el centro como 80 y de alto unos 90 centímetros”.
Agregó que “una parte (del hallazgo) la guardamos aquí y la otra se la llevaron los trabajadores. Los jefes no le tomaron importancia, porque el trabajo tiene que ir rápido y no permiten ningún atraso”.
“NO SÉ NADA DE ESO”, DICE GERENTE DE TRAYMA
De acuerdo con García, la zona del descubrimiento corresponde a las poblaciones chorotegas y es probable que se trate de pequeños pueblos que tuvieron vínculos con las poblaciones precolombinas de Tipitapa, Tisma y Malacatoya.
Miguel Ramírez, gerente general de Trayma Ingenieros, aseguró a LA PRENSA vía telefónica que el proceso de preparación del suelo empezó hace un mes, pero que no había conocido nada sobre la destrucción de las piezas, hasta que fue informado por este medio.
“Yo no sé nada de eso. Los trabajadores no informaron a la gerencia. Además, no estamos haciendo excavaciones profundas, sólo unas de 70 centímetros. (…) hubo una cosa que se desbarató, que no se sabe qué es”, justificó.
Tras solicitarle cita para una entrevista sobre el tema, Ramírez manifestó estar demasiado ocupado y no tener tiempo para atender al equipo. Luego colgó.
Kiho Chung, gerente de la empresa Astro Nicaragua S.A., también aseveró no saber nada sobre las piezas precolombinas destruidas. “Eso, pregúnteselo a los que están trabajando en el terreno”.
DEBIERON NOTIFICAR
La denuncia de este hallazgo fue hecha por un hombre contratado a propósito de esta obra de construcción, quien se presentó ante LA PRENSA para mostrar las “evidencias” que consistían en pedazos de urnas, huesos y una molar.
“Era un montón de ollas, pero todo lo desbarataron las máquinas”, dijo el denunciante, quien prefirió quedar en el anonimato para no perder su empleo.
Para García, quienes encontraron las piezas debieron notificar cuanto antes el hallazgo, ya sea al Instituto Nicaragüense de Cultura, Museo Nacional o a los medios de comunicación para dar lugar a un estudio de factibilidad.
OTROS CASOS
No es el primer caso de destrucción de piezas precolombinas que ocurre en el país, debido a movimientos de tierra para la construcción de infraestructura. El arqueólogo Ramiro García, director del Departamento de Investigaciones Antropológicas del Museo Nacional, señaló que sucesos como éste se han dado en Matagalpa, Estelí, Managua y Carazo, entre otros sitios.