Bajo los efectos de alguna droga, los vigilantes de la iglesia saqueada dormitan en una banca del Distrito Tres.

Delincuentes duermen a vigilantes y saquean templo

Luis Alemán Saballos Un grupo de delincuentes en cantidad aún no determinada, saqueó la noche del sábado la iglesia evangélica denominada Ministerio de su Gloria, ubicada de los semáforos del Siete Sur, 100 metros hacia al Este, en Managua. Hasta la tarde de ayer, los objetos robados estaban valorados en varios miles de dólares, según […]

Luis Alemán Saballos

Un grupo de delincuentes en cantidad aún no determinada, saqueó la noche del sábado la iglesia evangélica denominada Ministerio de su Gloria, ubicada de los semáforos del Siete Sur, 100 metros hacia al Este, en Managua.

Hasta la tarde de ayer, los objetos robados estaban valorados en varios miles de dólares, según información de la Policía del Distrito Tres, que realiza las investigaciones del caso.

La subcomisionada Beatriz Narváez, jefa de Auxilio Judicial de esa delegación policial, confirmó que hasta ayer no había ningún detenido y que las investigaciones estaban dirigidas a identificar y ubicar a uno de los delincuentes que fue visto días antes participando en los servicios religiosos que se realizan en el templo.

“No tenemos detenidos, estamos investigando, es un caso serio”, afirmó Narváez.

CON MURACHÁ

El robo fue descubierto hasta en horas de la mañana de ayer sábado, cuando los dos vigilantes que quedaron desde la noche anterior fueron encontrados dormidos por miembros de la iglesia.

Al revisar el local, se enteraron que hacían falta muchas cosas, entre ellas los instrumentos musicales utilizados para celebrar los servicios religiosos.

Ramón Medrano Rosales, uno de los vigilantes y miembro de la iglesia evangélica, relató que un presunto hermano cristiano les regaló sopas Maruchá a los dos vigilantes, y después lo único que recuerda es que se quedó dormido.

“Muchos hermanos nos ofrecen gaseosas y galletas, por eso para nosotros fue natural que ese ‘hermano’ nos diera de comer”, relató Félix Obando, otro de los vigilantes que fue drogado con una sustancia aún no precisada. Una vez que ambos vigilantes se quedaron dormidos, los delincuentes procedieron a saquear el templo evangélico.

METIERON UN CAMIÓN

Cuando los delincuentes comprobaron que la sustancia había surtido el efecto previsto, abrieron los portones y metieron un camión blanco, en el que cargaron instrumentos musicales, computadoras y equipos de sonido.

“Cargaron con todo lo que encontraron en su camino”, comentó el investigador de la Policía que realizó la inspección en el lugar del robo.

Félix Obando, quien a la 1:00 p.m., de ayer sábado permanecía en el Distrito Tres de Policía, afirmó que conocía de cara a uno de los que les dio de comer la famosa sopa Maruchá.

“Yo reconocí a uno de ellos, lo he visto en tres ocasiones llegar a los servicios religiosos”, dijo el vigilante, quien se quejó por los mareos que sufría a consecuencia de la sustancia que consumió.

“Incluso, ese hombre llegó a la iglesia a pedir unos pases para participar en un congreso religioso que se realizará a finales de este mes”, afirmó.

El vigilante relató que el sujeto llegó a eso de las 4:30 p.m. del pasado viernes, luego se retiró y regresó a las 6:30 p.m., volvió a retirarse y finalmente regresó a las 7:00 p.m.

“Se suponía que era un hermano cristiano de la iglesia, nunca pudimos desconfiar que estaba preparando un robo”, dijo Obando.

Por su parte Ramón Medrano Rosales, el otro vigilante, dijo desconocer lo que ocurrió dentro de la iglesia. Explicó que conversaron con un hombre que creyeron era hermano cristiano, quien les regaló sopas Maruchá.

“Suponemos que fueron varios, y hasta un camión metieron para llevarse todo”, afirmó.

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